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domingo, 28 de diciembre de 2025

Ausentes.

 

Que nuestros humedales no están en buen estado de conservación es bastante evidente. Esto influye – y mucho-, en las especies de aves que pueden vivir en en ellos.

Hay 3 de ellas que no detecto desde hace ya más de una década, y que aunque no eran, ni mucho menos abundantes, si que estaban presentes al menos. Todas ellas - en tiempos relativamente recientes-, son solo invernantes en Marbella.

El pájaro moscón Remiz pendulinus, es un típico habitante de estos medios, donde existan saucedas, carrizales, eneales... En definitiva vegetación palustre y de ribera, que hoy resulta escasa y fragmentada en nuestro entorno cercano.

pájaro moscón.

Otro desaparecido de nuestros medios acuáticos últimamente, es el bisbita alpino Anthus spinoletta, un paseriforme que cría en zonas de alta montaña y que en invierno busca zonas ribereñas (cursos bajos, embalses, marismas) en cotas bajas.

bisbita alpino

Y posiblemente el más amenazado de estos paseriformes es el escribano palustre Emberiza schoeniclus. La población reproductora española es exigua, pero en invierno nos llegan desde el norte muchas más invernantes. Aún así es un ave en regresión, y en Marbella llevo más de una década sin verlos. Como las otras dos especies necesita que los humedales reúnan unas mínimas condiciones de naturalidad, con vegetación palustre desarrollada, algo que ahora no es ni mucho menos así.

escribano palustre

No descarto que algún ejemplar de estas especies se encuentren en nuestro municipio durante la invernada. Yo desde luego, no los detecto desde hace varios años, pero alguno me podría pasar desapercibido.

En todo caso sería una presencia testimonial, mucho menor que la que tuvo en épocas pasadas, cuando nuestros medios acuáticos se encontraban en mucho mejor estado de conservación.


martes, 15 de enero de 2013

Paseriformes fluviales

La semana pasada pude descubrir en el rio Guadaiza o a dos especies de paseriformes invernantes no muy habituales por Marbella.
La más inesperada de estas observaciones fue la de un Ruiseñor pechiazul Luscinia svecica, pequeño túrdido que había detectado en nuestro municipio en los pasos migratorios, pero no como invernante, aunque con seguridad en tiempos pasados fue un asiduo de humedales y algunos cultivos, como la caña de azúcar. Y es que este peculiar pajarillo cría en los matorrales y pastizales montanos de Iberia y gran parte de Europa y pasa los meses fríos en humedales y cultivos del mediterráneo, buscando su alimento en zonas con abundante barro.
Escribano palustre


El otro invernante observado fue el Escribano palustre Emberiza schoeniclus, ave muy ligada a los humedales con abundante vegetación palustre, de la que extrae las semillas que constituyen su alimento. Es por lo tanto, un especialista en la explotación de los ecosistemas de agua dulce, fuera de los cuales no se suelen dejar ver.
La observación de estas aves no resulta a menudo fácil, ya que en esta época presentan un comportamiento muy discreto y muy centrado en su medio, lo que les hace pasar desapercibidas con frecuencia. Además las zonas con buena cobertura de vegetación palustre a veces no son de fácil acceso y la propia densidad de la vegetación hace complicada la detección de estos pequeños seres alados. Es por ello que a pesar de observar al Ruiseñor pechiazul, que además era un precioso macho, no pude fotografiarlo al encontrarse oculto por las vegetación.
Dos especies ligadas al ecosistema fluvial y de escasa invernada en nuestro término, que ponen de manifiesto la importancia de estos espacios en la conservación de éstas y otras especies durante su invernada.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Pájaros de invierno

Hoy en la zona de Guadalmansa (Estepona), he visto varias especies de aves estrictamente invernantes. Son por lo tanto pájaros que sólo podemos ver durante las fechas otoñales e invernales, cuando estos viajeros en su mayoria procedentes del centro y norte de Europa se quedan por latitudes más sureñas como la nuestra, para pasar estos meses. 
El Bisbita pratense Anthus pratensis es una de ellas. Llegan a finales de octubre y son muy comunes en los pastizales durante el otoño y el invierno. Hay una pequeña población reproductora en el norte de España, sin embargo en el centro y norte del continente crían en mayor número, y es ésta población extraibérica la que pasa el invierno en los campos del sur ibérico; incluso algunas cruzan el estrecho y lo hacen el el norte africano.




Otro pájaro de invierno es el Escribano palustre Emberiza schoeniclus, muy ligado en su actividad alimenticia a las zonas húmedas. Aunque en Iberia crían unas 300 parejas, no lo hace por el sur, por lo que en Andalucia puede considerarse como estrictamente invernante. Con total seguridad la población que inverna en los aguazales malagueños procede del centro-norte de Europa, donde son reproductores mucho más numerosos que en Iberia. Puede llegar a pasar desapercibido a menudo, ya que en estas fechas no es muy dado a emitir vocalizaciones y suele hacer una vida discreta entre la densa vegetación que acompaña a rios, pantanos y otras masas de agua dulce. Hoy pude ver 2 ejemplares alimentándose de las semillas del Carrizo, un auténtico manjar para estos granívoros especializados.




Y por último pude ver varias decenas de Estroninos pintos Stunus vulgaris recorriendo los campos aledaños al rio en busca de alimento. Aunque en las últimas décadas se ha constatado la reproducción en Iberia de un pequeño número de parejas de este paseriforme, ha sido en el norte, por lo que la población que inverna en el sur es de procedencia más septentrional. Suelen mezclarse con sus parientes los Estroninos negros, dando lugar a bandos bastante numerosos, que patrullan los campos en busca de cualquier cosa que llevarse el pico, ya que son omnivoros y consumen tanto materia vegetal como animal.


viernes, 13 de enero de 2012

Avifauna fluvial

Los ecosistemas fluviales son de los más ricos en diversidad de Aves. Esta mañana en el rio Guadaiza he sido testigo de este hecho, al poder observar a una gran cantidad de especies en un tiempo relativamente corto.
Además de las especies que utilizan el rio para saciar su sed o tomar un baño, caso hoy de los Gorriones comunes, Jilgueros, Verdecillos, Estorninos pintos y negros, etc, hay una fauna alada específica de este hábitat, muy sensible a la alteración de estos espacios naturales.
El primero de mis encuentros de hoy ha sido con este Escribano palustre Emberiza schoeniclus, ave granívora lgada exclusivamente a zonas húmedas. Es discreto en sus hábitos, no siendo fácil su detección si no se tiene un poco de paciencia; posiblemente esta dificultad para detectarlo hace que su presencia en nuestros rios y humedales pase desapercibida y por lo tanto que su invernada se encuentre infravalorada. Por Marbella y Estepona lo llevo detectando desde hace unos años cada vez en mayor número, y esto probablemente sea debido a que antes no le prestaba mucha atención.
Casi el mismo caso es el del siguiente habitante de los cauces fluviales: el Pájaro moscon Remiz pendulinus. Este si cabe es aún más dificil de detectar, al ser todavía más discreto y menos numeroso que el anterior. Además es más inquieto y bastante más pequeño, lo que hace que su detección requiera una buena dosis de paciencia, si no tenemos la suerte de toparnos de bruces con él.

Este pequeño enmascarado busca su alimento, generalmente pequeños insectos, entre la vegetación palustre, siendo dificil encontrarlo fuera de ella, lo que supone un plus de dificultad para el observador. Dos especies muy exigentes en cuanto a la calidad del hábitat que tenemos la suerte de poder disfrutar en Marbella.
Otras especies que también he podido observar hoy en el Guadaiza y que son propias de medios acuáticos, han sido Andarrios grande, Bisbita alpino, Chorlitejo chico, Lavandera cascadeña y Lavandera blanca, esta última en números muy significativos.
Un buen número de especies en un espacio reducido, lo que da una idea de la gran biodiversidad que nuestros rios albergan.



lunes, 28 de febrero de 2011

Algunos ya se marchan

Llegados a estas fechas de finales de febrero, algunos de los invernantes que nos acompañaron se van marchando. Es el caso de los Escribanos palustres que llevan desde octubre por los humedales costasoleños. Ya hoy no los he podido localizar en dos de las zonas que controlo, en Marbella y Estepona. Casi con total seguridad han emprendido ya el viaje de regreso a sus lugares de cría, probablemente en algun lugar de centroeuropa.
El otro paserifirme "desaparecido" en los últimos días es el Pájaro moscón, un pequeño habitante de los humedales de hábitos discretos y huidizos, pero que también ha permanecido varios meses por aquí.
Sin embargo los omnipresentes Mosquiteros comunes Phylloscopus collybita, aún continúan en los humedales, bosques y matorrales del sur ibérico. Hoy eran muy numerosos en rio Verde, cazando los abundantisismos insectos que se encuentran en las zonas húmedas en estas fechas y acumulando reservas de grasa para el inminente viaje de regreso.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Invernantes en humedales

Este otoño no está resultando muy pródigo en observaciones de aves de gran porte en los humedales de Marbella y Estepona, las zonas húmedas que más frecuento.  Pero en cambio si se están dejando ver algunos paseriformes ligados a medios palustres, que como los propios ecosistemas, se encuentran cada vez más amenazados. A la observación de Escribanos palustres en Estepona, se ha unido hoy  la de estos mismos en Marbella. En rio Verde se ha dejado ver un ejemplar alimentándose en el carrizal.
Otro  paseriforme, para mi uno de los más bellos de la avifauna ibérica, se encuentra invernando en un humedal de Estepona. Se trata del Pájaro moscón Remiz pendulinus, un pequeño duendecillo con antifaz, que pone a prueba al observador para localizarlo, aunque al final con paciencia y un poco de suerte se puede conseguir. Fotografiarlo ya es otra cosa, que habrá que seguir intentando en sucesivas salidas.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Escribano palustre

Este pequeño pajarillo es el Escribano palustre Emberiza schoeniclus, uno de los pocos paseriformes que se encuentran al borde de la extinción en España. Como reproductor apenas unas 300 parejas quedan en nuestro país. Sin embargo durante el invierno nos visitan ejemplares procedentes del centro y norte de Europa y entonces se hacen más comunes en las zonas húmedas, que como su nombre indica, constituyen su hábitat. De todas formas no son muy abundantes, y una observación como la de hoy en un humedal de Estepona, tiene un gran valor ornitológico.
No son fáciles de detectar ya que son bastante huidizos y poco llamativos. Sus emisiones vocales son también muy discretas y la conjunción de estos factores hace que puedan pasar despercibidos a menudo, de no ser por un encuentro inesperado a corta distancia, como ha sucedido hoy.