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martes, 2 de septiembre de 2025

Carbonero común, frecuente en la urbe.

 

Otro paseriforme plenamente instaurado ya como ave urbana es el carbonero común Parus major. Un párido de amplia distribución , llegando hasta Japón hacia el E y ocupando también el N de África y por supuesto Europa.

Su gran adaptabilidad y gran plasticidad en cuanto a su hábitat, hacen que tenga una tendencia positiva en España en los últimos 30 años.

De hábitos forestales, puede ocupar desde bosques densos hasta zonas con algo de arbolado disperso, con lo cual  se puede encontrar en numeroso ambientes, incluido el urbano.

De tendencia insectívora también aprovecha algunos recursos vegetales, como frutas, bayas, etc., y a la hora de criar se comporta como un ave troglodita, que necesita de huecos en árboles, o incluso en edificaciones o infraestructuras y mobiliario urbano -farolas por ejemplo-. Es una de las especies que mejor se adapta a las cajas nido, y puede realizar más de una puesta al año y además numerosa. He visto algunos nidos con más de 10 huevos. Luego los que salen adelante, ya es otro tema.


En Marbella es frecuente prácticamente en cualquier zona con algo de arbolado, y como dije al principio se ha adaptado bastante bien al arbolado urbano, que recorre a menudo en busca de alimento, emitiendo casi constantemente su sonoro reclamo, muy peculiar y distintivo. No presenta movimientos migratorios destacables y por lo tanto, lo tenemos todo el año adornando el medio natural y el urbano con su colorido plumaje y su peculiar reclamo y canto, bastante variado y agradable al oído.


sábado, 15 de marzo de 2025

Carbonero común, comenzando la cría.

 

El mes de marzo es ya un mes inequívocamente de reproducción. La primavera llama a la puerta y las aves comienzan ya sus tareas reproductivas.

Ya he detectado varios comportamientos claramente reproductivos en algunas aves, pero hoy me centraré en un paseriforme no migrador, que ya se encuentra inmerso en ella.


El carbonero común Parus major, es uno de nuestros pájaros más llamativos, por su coloración contrastada y su reclamo y canto característico, fácilmente audible incluso a cierta distancia.

Es de tendencia forestal, pero muy adaptable y no necesita bosques en buen estado de conservación. Le vale cualquier zona arbolada, incluso las urbanas. Aunque básicamente insectívoro, no duda en aprovechar algún pequeño fruto que pueda encontrar. Y suele buscar su sustento recorriendo los árboles, en busca de pequeñas larvas, coleópteros y en general cualquier insecto o arácnido que encuentre.


No presenta problemas de conservación reseñables. Su gran adaptabilidad y amplio espectro trófico son su salvaguarda. Originariamente construía sus nidos en huecos de árboles, pero ante la falta de éstos, no duda en utilizar cualquier otro emplazamiento. De hecho es frecuente verlo anidar en farolas y en otro mobiliario urbano, incluso en edificaciones.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Carbonero común.

 

El carbonero común Parus major, es una de las más coloridas y conspicuas de nuestras aves forestales. Es muy adaptable y puede ocupar desde bosques cerrados, hasta zonas con arbolado disperso y colonizan las zonas humanizadas como parques, jardines y en general cualquier medio urbano con algo de arbolado.


Al menos en nuestra provincia se le conocía como “pajarito el agua”, pero recibe otra gran cantidad de nombres vernáculos en España. Al ser un pájaro que emite vocalizaciones de manera muy notoria y que no resulta demasiado difícil de observar, y que, en definitiva no teme al hombre más bien se acerca a él, ha sido tradicionalmente un pájaro muy cercano al ser humano.


Tiene una amplia distribución por Eurasia, llegando hasta Japón, y por el norte de África. No presenta movimientos migratorios destacables, siendo básicamente considerada un ave sedentaria o con movimientos de corto alcance.

Es básicamente un ave insectívora, pero no desdeña durante el otoño algunas bayas y frutos. Generalmente recorre el arbolado en busca de pequeñas presas que pueda encontrar, incluyendo orugas.


A la hora de llevar a cabo la cría es un ave troglodita. Criaba originalmente en los huecos del arbolado, pero se ha adaptado a la notable falta de éstos, y es capaz de criar en casi cualquier hueco que encuentre, tanto en muros, como en otras infraestructuras. Las farolas, o los postes de todo tipo también le ofrecen lugar para la construcción del nido. Son muy prolífico -al menos en la puesta- y pueden llegar poner hasta 12 o más huevos en una puesta, y llegar a hacer al menos 2 al año. Otra cosa es la cantidad de pollos que lleguen a buen término, que no suelen ser todos.


En Marbella es un ave común y cada vez más presente en el medio urbano, por lo que no resulta demasiado difícil toparse con él en cualquiera de nuestros barrios, siempre que exista un mínimo de arbolado.

martes, 16 de abril de 2019

Carbonero común en plena cría.


El carbonero común Parus major, o como por qui se le conocia antes “pajarito del agua” es una de las aves forestales más comunes, llegando incluso a habitar en plena ciudad. En el mundo se extiende por Europa, Asia y norte de África, siendo un pájaro frecuente siempre que exista arbolado. Como el resto de su familia, los páridos, nidifica en agujeros, ya sean naturales o proporcionados involuntariamente por el ser humano, ocupando cualquier hueco que se le brinde. Si se colocan cajas nido, es una de las especies que las suelen ocupar con más presteza.
Aunque consume algunas bayas y semillas es básicamente insectívoro y un gran consumidor entre otras, de orugas de procesionaria del pino, que extrae de sus nidos sin la menor preocupación, pues es totalmente inmune a la sustancia urticante que éstas poseen y que tantos problemas crean al ser humano o a sus mascotas.
Es por la tanto un gran aliado en la lucha natural contra esta oruga, considerada de manera injusta como plaga.
A estas alturas del año, ya sacan adelante a su numerosa prole que puede llegara 6 o 7 pollos, y los alimentan a base de orugas y otros pequeños insectos que buscan afanosamente ambos mienbros de la pareja.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Delatores y acosadores.

Macho de Mirlo común,.
Algunas especies de aves resultan especialmente dadas a un comportamiento de denuncia y acoso sobre depredadores. Entre estas especies “chivatas” se pueden citar a los omnipresentes Mirlos comunes Turdus merula, algunas especies de páridos, entre las que destaca el Carbonero común Parus major o a los Pinzones comunes Fringilia coelebs, sin olvidarnos de nuestra Curruca cabecinegra Sylvia melanocephala. Al menos estas cuatro especies son las que en la mayoría de las ocasiones delatan la presencia de rapaces o depredadores terrestres, tales como gatos, ratas o serpientes.
Carbonero común.
Y todo esto viene a cuento de que hace unas semanas, mientras caminaba por las cercanías de los juzgados de Marbella, escuché una de estas algarabías que varias especies tenían montada en un frondoso Ficus.
Resultaban tan llamativas las alarmas de Mirlos, Carboneros y algún Herrerillo que me hizo detenerme unos segundos y pude comprobar el motivo de tan escandaloso comportamiento. Al instante salió de entre lo más profundo del árbol un ejemplar de Cárabo común Strix aluco, que harto de tanto jaleo, decidió marcharse a otro lugar más tranquilo. Eso sí perseguido de cerca por varias de estas aves.
Esta especie de rapaz nocturna se está convirtiendo en un ave urbana más, para desgracia de los pajarillos que ven ahora amenazada la tranquilidad que gozaban al amparo de las urbes. 

lunes, 24 de marzo de 2014

Páridos criando.

En estos primeros días de primavera, el tiempo ha mejorado bastante y los vientos que han sido el fenómeno más llamativo del invierno, han cesado casi por completo. Con este panorama las aves se entregan a la reproducción. Todavía se encuentran, en la mayoría de los casos, en sus primeras etapas (construcción del nido, establecimiento de territorios, paradas nupciales).
Herrerillo común.
Hace unos días descubrí el emplazamiento de un nido de Herrerillo común Cyanistes caeruleus en una farola. Y es que estos pajarillos de apenas 12 cm de longitud anidan en huecos, que normalmente son de origen natural -en los árboles-, pero que al encontrar estos refugios que los humanos hemos puesto a su alcance, parecen sentir cierta predilección por ellos. Probablemente por que les ofrecen mayor protección ante los depredadores y también por la poca disponibilidad de estos agujeros naturales. La pareja de Herrerillos no paraban de introducir material para el acondicionamiento del nido, mientras a unos metros de distancia otro familiar suyo: el Carbonero común Parus major, no cesaba de emitir su repetitivo canto.
Carbonero común.
Ambas especies de páridos son bastante comunes en Marbella ocupando todo tipo de zonas arboladas, llegando incluso a vivir en pleno casco urbano. Al menos el Carbonero común se ha convertido en urbanita y es relativamente común en plena ciudad, siempre que exista arbolado.
En unas semanas ya se verán a los pequeños solicitando insistentemente comida a su progenitores, que tendrán mucho trabajo, porque sus puestas suelen ser numerosas -mas de seis huevos en la mayoría de los casos-, y buscarán insectos constantemente.
Unos magníficos insecticidas naturales, que llegan incluso a devorar las temidas orugas de las procesionarias del pino, tan perjudiciales para las masas de pinares.