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domingo, 23 de junio de 2013

Regeneración

En una visita realizada a primeros de este mes a una de las zonas más asoladas del incendio del pasado verano, que calcinó miles de hectáreas en la Costa del Sol, pude comprobar como la regeneración natural del bosque mediterráneo es ya un hecho. Concretamente estuve por la zona que los marbelleros conocemos como Elviria, zona situada al E del municipio y que antes del fuego era un auténtico paraiso para la vida silvestre. De momento, aunque la mayoría del arbolado ha rebrotado y el sotobosque comienza a mostrar signos de recuperación, el paisaje ha cambiado notablemente. 
  Ya dentro del municipio de Ojén -cerca del rio del mismo nombre- hice algunas observaciones de bastante interés. Varias parejas de Mosquitero papialbo Phylloscopus bonelli andaban cebando a jóvenes. Años atrás los habíamos detectado en la zona en época reproductora pero este año me dio la impresión de ser bastante más numerosos.
Mas sorprendente para mí fue la masiva presencia de Curruca carrasqueña Sylvia cantillans, que ha podido verse favorecida por el aclarado de la masa forestal. Con anterioridad nunca la habíamos detectado en este enclave y ahora parece ser la curruca más numerosa en la zona.
Ya más normales fueron la observación de una pareja de Totovías Lulllula arborea, un alaúdido cada vez más escaso en Iberia y un ejemplar de Halcón peregrino Falco peregrinus posado en el tronco quemado de un viejo alcornoque.
Juvenil de Arrendajo
Para terminar el día, cuando me disponía a marcharme de la zona, noté una extraña algarabía entre algunos páridos -herrerillos y carboneros- y pude distinguir entre los alcornoques en regeneración, la figura de un juvenil de Arrendajo Garrulus glandarius, que no era muy bien recibido por éstos dada su afición a consumir huevos y jóvenes de éstas y otras pequeñas avecillas.
Al final me quedó una sensación agridulce. Por un lado contento por ver que el bosque mediterráneo, que siguiendo su proceso natural, se está regenerando en la mayoría de este magnífico enclave natural. Por otro el recuerdo de aquel esplendoroso bosque-isla con su  sotobosque de Madroños, Brezos, Mirtos, etc, que tardará algunas décadas en llegar a ser lo que fue.

martes, 4 de septiembre de 2012

Desastre ambiental

Vista del acornocal (zona norte). Año 2003.
Después del desastre que el incendio ocurrido días atrás ha provocado en nuestra querida tierra no me veía con ánimos de ponerme al teclado para escribir una nueva entrada. Las pérdidas son irreparables -una vida humana lo es- y el efecto sobre el paisaje y el medio natural devastador.
Ante todo quisiera agradecer a toda la gente que ha participado en la extinción y en la evacuación, dispositivo este último que ha funcionado más que bien, ya que de no ser así seguramente estaríamos ahora hablando de muchos más daños personales.
En el aspecto ambiental las pérdidas son cuantiosas y el aspecto que presentan nuestros montes desolador, pero hay que confiar en la capacidad de regeneración que el bosque mediterráneo posee y saber que aunque tardará unos años, el bosque poco a poco se regenerará.
Una de las zonas arrasadas por el fuego y que más interés despertaba entre los amantes de la Naturaleza era el conocido como alcornocal de Elviria, a caballo entre Marbella y Ojén. En este último municipio este bosque se hacía prácticamente una selva mediterránea, encontrándose en él multitud de especies animales de altísimo valor ecológico y una flora característica de este ecosistema único. Un espacio natural que teníamos al lado de casa y que como sucede casi siempre, nunca fue puesto en valor; las administraciones públicas -Junta y Ayuntamientos- nunca hicieron nada por protegerlo sino todo lo contrario, aprobaban sucesivas recalificaciones, que reducían cada vez más la extensión de este privilegiado enclave. Ver a las excavadoras derribar a los viejos alcornoques nos producía una sensación difícil de explicar con palabras; quizás podría definirse como rabia, impotencia, frustración..., de que aquellos centenarios alcornoques y toda la vida animal y vegetal asociada a ellos (no olvidemos que el alcornocal es el bosque autóctono de la zona), cayeran en aras de un progreso mal entendido, que solo buscaba la rentabilidad económica a corto plazo y para unos pocos.
Durante años desde SEO-Málaga reclamamos la protección de la zona, no obteniendo nunca resultados positivos, a pesar de haber razones ecológicas y legislación más que suficiente para declararlo espacio natural protegido. En la web de SEO-Málaga puede consultarse el documento “Valores ambientales de los alcornocales de Elviria”, realizado por varios miembros del grupo y en el que se ponen de manifiesto todos estos valores.
Al final todo ha quedado reducido a cenizas y se ha perdido una vida humana; ha habido daños materiales cuantiosos y un patrimonio natural de incalculable valor devastado. Esperemos que seamos capaces de extraer conclusiones positivas para que en el futuro no se vuelvan a repetir catástrofes como esta.