Comenzamos agosto, un mes claramente de migración postnupcial, pero ya ayer, último día de julio se detectó un bando bastante numeroso de cigüeña blanca Ciconia ciconia en Marbella. Y como menciono en muchas ocasiones, casi sin salir de casa; pues este bando -de buen tamaño, unas 100- fue avistado en plena ciudad, aunque ya en la zona norte, cercano a Sierra Blanca.
Esta zancuda muy ligada a la actividad humana, que usa en ocasiones vertederos para alimentarse, construye sus nidos en construcciones humanas, y en general prefiere hábitats abiertos y transformados , se encuentra ahora en pleno paso postnupcial hacia África, llegando incluso hasta el sur del continente.
Aunque cada vez se quedan más a invernar en el suroeste ibérico, muchas aves siguen el ancestral instinto que les lleva a realizar este periplo anual.
Es un espectáculo natural, observar estos grandes bandos migratorios de cigüeñas, aves planeadoras por excelencia, que necesitan corrientes de aire ascendente para volar casi sin esfuerzo, por lo que no resulta raro verlas volar en círculos, a la busca de estas corrientes que las llevaran casi sin esfuerzo hacia el estrecho, donde darán el salto al vecino continente.