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domingo, 1 de junio de 2025

La frecuente curruca cabecinegra.

 

La curruca cabecinegra Curruca melanocephala es uno de nuestros paseriformes más comunes, siendo ya frecuente incluso en el medio urbano, donde se han adaptado perfectamente a vivir, siempre que exista algo de arbolado y matorral.

Es poco exigente en cuanto al hábitat y muy adaptable en cuanto a su espectro trófico, lo que le ha favorecido notablemente.

macho

Extendida por la Europa circunmediterránea y el norte de África, es un ave que no presenta movimientos migratorios destacables.

En Iberia falta en algunas zonas norteñas, pero en general parece que su población se encuentra en ligero aumento.

hembra

En Marbella es muy común. Prácticamente no falta en ningún hábitat; pues desde zonas forestales hasta entornos dunares, pasando por el medio urbano son zonas propicias para ella.

Aunque básicamente insectívora, consume también bastantes bayas, drupas y frutos en general.

macho


Su característico canto, traqueteante y acelerado, es uno de los más característicos de nuestros matorrales mediterráneos, y ya incluso, de nuestro entorno urbano.



miércoles, 16 de febrero de 2022

Curruca cabecinegra.

 

La curruca cabecinegra Sylvia melanocephala es un pájaro bastante frecuente en Marbella. En general lo es en los ambientes mediterráneos arbustivos, sin ser muy exigente en cuanto a la composición de éstos. Puede encontrarse en una gran variedad de ambientes, incluyendo parques y jardines, donde llega a ser muy común.

Macho

Este sylvido se encuentra presente en toda la región circunmediterranea, desde Iberia hasta oriente Próximo y por gran parte del norte de África. En España solo falta en algunas zonas de la meseta norte y se rarifica en zonas de elevada altitud.

Se alimenta básicamente de insectos, que busca entre el denso follaje, pero no desdeña pequeñas bayas y frutos. Como a una gran cantidad de pájaros, es un asiduo a las aceitunas.

Hembra

No presenta movimientos migratorios destacables; se la considera sedentaria, pero sí que se sabe que hay ciertos movimientos dispersivos de los jóvenes y puede que también algunos altitudinales. En todo caso no es migradora de larga distancia a priori.

El anillo ocular rojo, que lucen ambos sexos, es un signo para diferenciarlas de otras currucas. Presentan un dimorfismo sexual, no muy marcado, pero si claramente perceptible.

jueves, 2 de febrero de 2012

Signos de cambio

A pesar de estar a primeros de febrero, es decir en mitad del invierno, por estas latitudes sureñas se empiezan a ver algunos signos de cambio en las Aves.
Ayer los Verdecillos Serinus serinus exhibian sus vuelos de celo mientras emitian su chirriante canto. Este pequeño fingílido suele ser de los más tempraneros en iniciar el ciclo reproductor y en este mes ya se pueden encontrar algunos nidos, aunque la mayoría de las parejas no empezaran a criar hasta marzo.



El otro paseriforme que ayer mostraba un evidente cambio de actitud era la Curruca cabecinegra Sylvia melanocephala. Este habitante típico del matorral ya se encontraba con fuerzas para exibirse en vuelos de celo y a continuación emitir su áspero canto desde un posadero. Los machos se perseguían y el ir y venir era constante.

Unos cambios que empiezan a denotar que la invernada se va acercando a su fin y que el periodo reproductor está llamando a la puerta; pero áun las inclemencias meteorologicas pueden revertir este proceso temporalmente, si se cumplen los pronósticos que anuncian frio intenso para los próximos dias. En todo caso las hormonas de estos pequeños seres alados están ya revueltas y será difícil que a pesar del mal tiempo, no prosigan con sus primeros amorios.



lunes, 14 de marzo de 2011

Entre borrasca y borrasca

Ayer domingo, después de varios dias de intensa lluvia y precediendo a la llegada de un nuevo temporal , pude disfrutar durante unas horas de varias especies de aves que se afanaban ya en la construcción del nido.
Una pareja de Currucas cabecinegras Sylvia melanocephala transportaban incesantemente material para la construcción del nido, como presagiando que el mal tiempo volvería pronto. Este pequeño pajarillo, habitante típico del matorral mediteráneo, es uno de los Sylvidos más comunes y fácilmente observables en nuestros campos.
El otro habitante del bosque que  preparaba ya su nido, era el Herrerillo común Parus caeruleus, pequeño Párido que como el resto de su familia cría en un agujero de algún árbol, que forra con fibras vegetales para dotarlo de mayor comodidad.

Además de estos pequeños pajarillos pude comtemplar las evoluciones de una pareja de Culebrera europea, rapaz de gran porte que acaba de llegar desde África y de otro recién llegado, el Alcaudón común.
A pesar de que no lo parezca, la primavera está llamando a la puerta y en estas latitudes las aves suelen adelantarse un poco a ella, iniciando la reproducción cuando el tiempo astronómico todavía no marca el cambio de estación.

martes, 20 de julio de 2010

Curruca cabecinegra


Posiblemente la curruca cabecinegra Sylvia melanocephala, sea la más común de las Currucas que habitan en Marbella.





Vive en cualquier hábitat que contenga algo de matorral, desde bosques densos, hasta matorrales de escasa altura. Incluso ocupa zonas ajardinadas, parques y otras formaciones humanizadas. Pero es en el monte mediterráneo donde encuentra su hábitat óptimo y se convierte en la más común de nuestras Currucas. Su canto es muy característico con tonos ásperos entrelazados, y fácil de oir casi en cualquier época del año, ya que esta especie es básicamente sedentaria. Más dificil resulta su observación, ya que suele moverse entre matorrales a veces densos, aunque dada su relativa abundancia y su carácter poco esquivo es uno de los Sylvidos más fáciles de obervar.
Muy común en la mitad sur peninsular siempre que existan matorrales, su distribución mundial se circunscribe a la cuenca mediterránea y mayoritariamente en los pisos bioclimáticos termo y mesomediterráneos.