La migración postnupcial todavía está en marcha. Es verdad que algunas especies que forman bandos numerosos ya van a menos, pero otras sin embargo todavía en estas fechas, andan en pleno viaje hacia el estrecho.
Esta misma mañana y algo temprano -lo que puede indicar que han pasado la noche no muy lejos-, un nutrido bando de cigüeña negra Ciconia nigra ha sido observado por mí por las faldas de nuestra Sierra Blanca. Debían ser entre 20 y 25 ejemplares, porque desde mi posición solo las he avistado un breve tiempo y no he podido contar con precisión.
Estas aves zancudas son de las más amenazadas -y por lo tanto escasas-, y ver un grupo de estas proporciones, un verdadero lujo. En el Catálogo Español de Especies Amenazadas se la considera como “vulnerable”.
La otra especie avistada, sin embargo, es una de las que más está aumentando en población desde hace un par de décadas. La paloma torcaz Columba palumbus, ha llegado ya a ser un ave urbana en Marbella. En un par de horas he contado casi 400 aves en claro vuelo migratorio hacia el W en grupos de densidad variable.
Aunque es una especie básicamente sedentaria en España, las poblaciones del centro y norte de Europa migran hacia el sur, dando lugar a un gran espectáculo en zonas de los Pirineos. Muchas de ellas quedan en Iberia, pero una fracción importante cruza el estrecho para pasar el invierno en el N de África. Es por lo tanto una migradora de corto y medio recorrido. Sin embargo la cigüeña negra llegará a cruzar el Sáhara para invernar en el África subsahariana.


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