miércoles, 21 de septiembre de 2022

Primeros tridáctilos.

 

Que estamos en pleno paso postnupcial, ya lo he dejado claro desde hace prácticamente un mes, o incluso más. Pero es que también nos están llegando ya algunas de las aves que pasaran el invierno en nuestro medio natural.

Ayer sin ir más lejos ya pude contemplar a dos correlimos tridáctilos Calidris alba, con su típico correteo por una de nuestras playas. Alguna otra especie, plenamente invernante por aquí, también se dejó ver, caso del charran patinegro.


Pero centrándome en el “correplayas”, es un ave con una capacidad viajera como pocas. Desde latitudes muy norteñas -generalmente dentro del circulo polar ártico-, desciende ya durante el mes de agosto, hacia zonas más benignas para pasar el resto del año. Incluso pueden llegar a costas del sur de África.

El comportamiento migrador de esta pequeña ave limícola es complejo, con solapamientos entre poblaciones, pero en general parece que la que inverna en Europa, ha nacido en Groenlandia.

juvenil

Y pueden llegar a verse durante muchos meses al año en nuestras playas. De hecho tengo observaciones de algún ejemplar -que supongo migrante- a primeros de junio. Cuando ya a finales de agosto pueden estar de vuelta. Incluso algunos parece que no llegan a terminar el viaje al lejano norte por diversas causas, y pueden observarse durante la época que en teoría, no deberían estar aquí.

Una simpática avecilla playera, que a partir de ahora veremos con más asiduidad en el medio costero.



domingo, 18 de septiembre de 2022

Colirrojo real, escaso migrante.

 

Al fin, hace unos días y en un parque de nuestra ciudad, pude observar a este precioso macho de colirrojo real Phoenicurus phoenicurus.


Es uno de los paseriformes migrantes más bellos que están de paso estos días, camino a sus cuarteles de invernada en el Sahel. Y no suelen resultar muy numerosas las observaciones de este pájaro migrador, ya que está en claro declive, tanto en España como en el resto de Europa y centro de Asia, donde lleva a cabo la reproducción.

En España se calcula que su población no es mayor a las 20000 parejas, algunas de ellas en nuestra provincia, en algunas de nuestras sierras más emblemáticas.

Necesita bosques maduros para llevar a cabo la cría, y éstos no abundan precisamente en los últimos tiempos. Esta parece ser una de las causas de su declive junto a la sequía y otras amenazas que encuentran en su zona de invernada.


Este pájaro forestal tiene categoría de amenaza por la UICN y también aparece como “vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España, de ahí de la importancia que doy a la observación, pues aunque suelo verlos todos los años, nunca suelen verse demasiados en ambos pasos.

lunes, 12 de septiembre de 2022

La escasa collalba negra.

 

En las fechas en las que nos encontramos, casi todas mis entradas versan sobre aves migratorias, ya que estamos en el pico del paso migratorio postnupcial. De hecho desde hace casi un mes vengo haciendo entradas sobre este fenómeno natural que tanto interés despierta en quienes nos movemos en este mundillo de emplumados seres.

Pero hoy traigo a esta entrada a un ave, que precisamente no puede considerarse migratoria, sino más bien todo lo contrario.


La collalba negra Oenanthe leucura es un ave básicamente sedentaria y territorial, aunque se sabe que las poblaciones más norteñas si que pueden realizar movimientos hacia el sur durante el otoño. También hay pequeños desplazamientos altitudinales en poblaciones más sureñas, pero en general es un pájaro que no realiza movimientos migratorios destacables.


Es uno de nuestro pájaros más exclusivos, ya que solo habita en zonas del noroeste de África y en Iberia. Y no es ni mucho menos un ave común, al menos en nuestra zona. En la zona levantina parece algo más numerosa, pero en todo caso la población global europea (España y Portugal) se cree que no sobrepasa las 15000 parejas.


En Marbella se encuentra en zonas de sierra Blanca, sobre todo en zonas de roquedo, que constituye su hábitat óptimo. Pero aunque estemos en el lugar más apropiado para ella, apenas alguna decena de parejas se pueden ver en nuestra sierra. Como dije con anterioridad, no es un ave abundante, ni mucho menos.

Ayer tuve la suerte de toparme con este ejemplar relativamente cerca y disfrutar un rato de sus idas y venidas, mientras emitía su canto territorial. 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Y llegaron.

 

En una entrada anterior (a la espera de los cerrojillos, la titulé), hablaba precisamente de que en unos días estos paseriformes serían muy comunes. Y así sucedió: desde hace unos días son multitud en las zonas arboladas.


Esta misma mañana, en un parque de nuestra ciudad, se les veía por todas partes, con su potente vuelo y su movimiento de alas cuando se posan, y a menudo, emitiendo su característico reclamo.


Y además de estos bonitos pajarillos norteños, otras especies de paseriformes están en pleno paso por nuestra localidad. Hoy eran muy numerosos los mosquiteros musicales, carriceros comunes y en menor medida currucas zarceras, currucas mosquiteras y algún ruiseñor común.

Carricero común

Estas especies suelen ser las más numerosas en los pasos migratorios y no he conseguido ver a algún otro, que se encuentran entre los más deseados -el colirrojo real, por ejemplo- pero todavía quedan por delante semanas de migración y hay posibilidades de observar a alguno de estos “ilustres” migrantes.