lunes, 5 de octubre de 2026

Curruca capirotada llegando para invernar.

 

Todavía a estas alturas, primeros de octubre, la migración postnupcial continúa. Está ya dando sus últimos coletazos, pero aún siguen de paso algunas aves.

Pero ahora el fenómeno que nos llega es el de la llegada de las aves invernantes. Ya hace incluso más de un mes que empezaron a llegar algunas de estas aves que pasarán el otoño y el invierno en nuestra zona, pero ya en este mes la llegada va aumentando, tanto en especies como en individuos.

Esta mima mañana he detectado a dos de estos pájaros de invierno, desde mi propio balcón. Se trataban de currucas capirotadas Sylvia atricapilla, un pájaro ampliamente distribuido por Eurasia y el N de África, con poblaciones numerosas y que prefiere para pasar el invierno entornos mediterráneos como el nuestro.

Macho.

A pesar de que para reproducirse elige ambientes húmedos y frescos, para invernar su rango de hábitats es más amplio; y aunque siempre va a ser más común en zonas con densa vegetación y humedad, se ha adaptado bastante bien incluso al medio urbano, siendo un ave muy frecuente -a partir de ahora-, en casi cualquier zona con arbolado.

Hembra.

Posiblemente junto al mosquitero común, sea el paseriforme más común durante los meses fríos y aunque no resulta fácil avistar al descubierto, su número es tan notorio que es fácil detectar, tanto por observación, como por su reclamo chasqueante y por su canto agradable, muy melodioso y aflautado.

Hoy solo han sido un par de ejemplares, pero en semanas sucesivas seguiran llegando desde el centro y N de Europa y llegaran a ser bastante comunes.


sábado, 3 de octubre de 2026

Reiteradas observaciones de agapornis.

 

Desde hace unas semanas estoy teniendo observaciones bastante frecuentes de agapornis en plena ciudad, y además en números que podría denominar como “destacables”, incluso de 5 ejemplares.

En la fotografía se aprecian 3, pero eran 5, y pertenecen a la especie Agapornis roseicollis y concretamente a una mutación de color que los criadores denominan “turquesa”. Esta observación la tuve además en plena ciudad, y no fue la única del día. En el parque de la Represa, bastante cerca por cierto de la primera, observé a dos ejemplares , que por la cercanía y coloración, podrían ser integrantes del “quinteto” previamente avistado.


El caso es que los estoy detectando, aunque con una asiduidad desigual, desde hace unos 10 años. No creo que estén criando en libertad -al menos de forma notoria, pudiera haber alguna pareja aislada-, pero la frecuencia de avistamientos y número de ejemplares es ya elocuente de que hay un número de ellos en libertad, que ya empieza a ser notable.

Con las especies exóticas -no es la primera vez que lo digo-, mejor aplicar el principio de precaución y tomar medidas antes de que estén fuera de control, por la incidencia que pudieran tener entre las especies nativas.


domingo, 27 de septiembre de 2026

Herrerillo común en el medio urbano.

 

El herrerillo común Cyanistes caeureleus es un ave frecuente en nuestro entorno urbano, además de encontrarse en zonas arboladas naturales. Se ha adaptado bien a la urbe, y lo veo casi a diario en mi barrio de Marbella.

Pero a pesar de estar ampliamente distribuido, no es un pajaro “numeroso”. Está casi en cualquier parte, pero en números no muy elevados.


Ampliamente distribuido por gran parte de Europa, es uno de los mas bellos pájaros que pueblan nuestro entorno, con una coloración variada; con tonos azulados, verdosos, amarillos, blancos y negros.

Como el resto de sus parientes -los páridos-, cría en oquedades, preferentemente en árboles, pero ante la escasez de estos enclaves se adapta, y cría en casi cualquier sitio. No es raro verlo anidar en farolas, o en otras oquedades que el ser humano inconscientemente haya creado. Y también como sus parientes hace una puesta numerosa, a veces hasta una decena de huevos.


En Marbella se ha instalado en el medio urbano desde hace décadas, y aunque como he dicho, no es un pájaro abundante, si que está bien representado en casi cualquier punto del término con arbolado.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Papamoscas cerrojillo. Un viajero impenitente.

 

El papamoscas cerrojillo Ficedula hypoleuca se encuentra en estas fechas en sus máximos de paso por nuestra zona. Van camino del estrecho para cruzar al continente africano, después superar el gran desierto del Sáhara, y llegar al África tropical, donde pasaran los meses siguientes, hasta su regreso ya en primavera.

Es un pájaro muy frecuente en el centro y norte de Europa; por su abundancia en esas zonas, su migración es bastante detectable aquí. Son numerosos y además no demasiado escondedizos. Ocupan también la zona occidental de Asia.


Mayoritariamente caza insectos en vuelo, lo que lo hace detectable en esos vuelos de caza. De hecho ayer y en un céntrico parque de nuestra ciudad, al menos dos de ellos estaban cazando, para reponer fuerzas y poder así seguir su increíble viaje migratorio.

Es un dato a tener en cuenta que suelen volar durante la noche, y descansan y se alimentan de día. Esto tiene varias explicaciones, entre otras que si volaran de día ¿cuando se podrían alimentar?.


En España cría en zonas montañosas -incluyendo la cercana Sierra Nevada-, pero en bajo número y últimamente se ha constatado la reducción de su área de distribución, y en general una reducción significativa de su población reproductora.

Está muy ligado a el arbolado, y cría en zonas boscosas de densidad variable, e incluso en su viaje migratorio busca siempre el amparo de la arboleda, donde desde un posadero, vigila su entorno en busca de posibles presas.

Todavía seguirán viéndose en Marbella durante 3 o puede que 4 semanas más, en su viaje otoñal.