La migración de aves entre Europa y África, es un fenómeno bastante visible desde nuestra localidad, por encontrarnos en uno de los pasillos migratorios más importantes a nivel mundial. A pesar de estar ya en noviembre, que no es un mes muy fuerte en cuanto a movimientos migratorios, todavía queda algo que ver.
Hace un par de días -el 5 de noviembre concretamente-, detecté un ejemplar de buitre leonado Gyps fulvus, que proveniente del E llevaba una clara dirección hacia el W, sin duda, buscando el estrecho.
Esta especie carroñera, considerada normalmente como un ave residente, presenta sin embargo movimientos dispersivos entre las aves más jóvenes. Movimientos que llevan a buitres inmaduros hacia el N. de África. Y esto suele suceder entre octubre y noviembre.
En esta ocasión solo detecté a uno, pero posiblemente fueran más, ya que suelen formar bandos migratorios, a menudo de decenas de ellos. En este caso, y por mi propia posición, es posible que mi observación no fuera del todo “completa", aunque tampoco es de extrañar que un buitre viaje solo.
Sea como fuere, sigue habiendo algo de movimiento migratorio de aves por Marbella, y estas carroñeras de impresionante tamaño -casi 2,5 m de envergadura-, suelen ser bastante visibles, si no viajan a gran altura y deparan un formidable espectáculo, en ocasiones en que forman bandos migratorios de entidad. Todavía durante las próximas semanas es posible que sigan pasando. Habrá que estar atento.









