lunes, 15 de junio de 2026

Herrerillo capuchino, un pájaro singular.

 

No tiene una coloración llamativa, ni suele ser fácil de observar por su carácter inquieto, pero su singular cresta de forma triangular no deja lugar a dudas sobre su identificación, y además le da nombre.

El herrerillo capuchino Lophophanes cristatus, sin llegar a ser un pájaro muy común está bien representado en nuestro término. Es un paseriforme típicamente forestal; encontrándose sobre todo en pinares, pero también en otro tipo de masas arbóreas, incluso en zonas urbanas, sin un arbolado muy destacable.


Lo observo a menudo desde mi propio balcón, recorriendo los árboles cercanos en busca de pequeños invertebrados. También consume algunas semillas, pero la base de su dieta es insectívora.

En Marbella se le podría catalogar como “común”. No es que sea muy numeroso, pero se encuentra bien distribuido por todo el término; como dije antes, incluso en parques y en arbolado urbano.


No presenta movimientos migratorios destacables y vive en casi toda Europa, pero en Iberia falta en gran parte de las depresiones fluviales, donde hay grandes zonas desarboladas.


Aparentemente no tiene problemas serios de conservación, pero relativamente. La disminución de las poblaciones de insectos, fumigaciones, pérdida de arbolado y falta de lugares adecuados para nidificar (lo hace en huecos de los árboles), pueden tener consecuencias negativas para este bonito y singular pajarillo.

miércoles, 10 de junio de 2026

Raro por aquí.

 

No es ni mucho menos un ave frecuente en nuestra localidad. No existe hábitat apropiado para su modo de vida. El morito común Plegadis falcinellus, es siempre un visitante escaso en Marbella. En las últimas semanas he tenido conocimiento de algunas observaciones de estas aves en vuelo de W a E, y en número destacable, con una cifra aproximada de una decena de ejemplares.


El morito común tiene un comportamiento migrador bastante complejo y además suele “nomadear” en busca de zonas de alimentación, así que lo más probable es que sea esto último lo sucedido.

Aunque está ampliamente distribuido por el mundo, con poblaciones bastante fragmentadas, en España se encuentra en alza y se reproduce en varios enclaves; sobre todo en la zona de Doñana y en otros puntos del Mediterráneo ibérico.


El único ibis que vive en Europa es un ave elegante y de bellas tonalidades, con irisaciones en el plumaje y un largo y curvado pico que le sirve para buscar pequeños animales en las zonas húmedas o encharcadas.

Como comenté anteriormente, en Marbella no existe mucho hábitat para él; y aunque puede hacer alguna parada en alguno de nuestros humedales, por lo general no permanece en ellos mucho tiempo.

sábado, 6 de junio de 2026

El ya raro alcaudón.

 

El alcaudón común Lanius senator es una más de esas especies que están sufriendo un declive galopante de su población en las últimas décadas, tanto a nivel nacional -incluso europeo-, como a nivel local.


En Marbella ha dejado de ser un ave frecuente en terrenos abiertos con arbolado disperso, que es su hábitat óptimo. Posiblemente por la falta de estos medios – muy ligados a prácticas agrícolas tradicionales-, y también por otras causas, como el uso masivo de plaguicidas, e incluso por problemas parecidos que se dan en su zona de invernada en las sabanas africanas. Todo ello en conjunto está haciendo que este bello paseriforme, con “hábitos” de rapaz se esté volviendo bastante escaso.


Se estima que en el conjunto de España, desde finales del pasado siglo, su población se ha reducido a la mitad. En Marbella yo diría que incluso más. A día de hoy no he localizado ninguna pareja, y aunque tengo claro que algunas tiene que haber, la reducción de su población en nuestro término es más que alarmante. A este paso veremos que ocurre de aquí a pocos años.

martes, 2 de junio de 2026

Pardelas amenazadas.

 

Hace unos días, en concreto el pasado 29 de mayo, pude observar desde la playa de Artola dos especies de pardelas, aves marinas pelágicas y además ambas con poblaciones escasas, y por lo tanto, amenazadas.

No es fácil divisarlas desde la costa, pues el adjetivo de “pelágica” indica que son especies que se encuentran normalmente lejos de la costa, pero en esta ocasión parece que había un banco de peces como a 1 Km, y claro allí estaban estas dos procellariiformes, aprovechando la ocasión. Por cierto, junto a algunos delfines también.

Pardela cenicienta mediterránea.

Con el material óptico adecuado pude observar claramente a unas cuantas pardelas baleares Puffinus mauretanicus, un ave catalogada en el Libro Rojo como “en peligro crítico”. No puedo precisar el número, pero creo que siendo conservador, no había menos de una docena de ellas en la zona que estuve mirando.

También al menos 2 pardelas cenicientas mediterráneas Calonectris diomedea, andaban alrededor del nutrido cardumén. También es posible que fueran más, pero no lo puedo precisar. Esta especie también catalogada en el mismo Libro Rojo como “en peligro”.