Como corresponde a las fechas en que estamos,van llegando los invernantes a nuestra zona. Y algunos de ellos ocupan el medio urbano; no en exclusiva, también ocupan el medio natural, pero en la ciudad están presentes y desarrollan gran parte de su ciclo vital en ella.
Durante estos últimos días ya se deja ver en la urbe el avión roquero Ptyonoprogne rupestris. Ayer mismo sobrevolaba mi barrio un bando de unos 15.
Otro recién llegado a mi barrio es el colirrojo tizón Phoenicurus ochruros, un pájaro no muy difícil de observar por su costumbre de posarse en lugares despejados, como cables, antenas, etc.
Y mucho más inquieto y difícil de observar, por su modo de vida, casi siempre moviéndose entre vegetación densa, también está ya en nuestro entorno urbano el mosquitero común Phylloscopus collybita. Especie numerosa y frecuente en el arbolado urbano, y en general en todas las zonas arboladas, pues es un ave muy común en toda Europa y su invernada es muy notoria.
Hay más especies llegando a pasar los siguientes meses en nuestro territorio; por lo benigno del clima y la disponibilidad de alimento que encuentran en él. Esto lleva ocurriendo miles de años, y aunque es un hecho repetido, nos da la posibilidad de ver especies, que aunque sean comunes, solo están entre nosotros durante la invernada.









