viernes, 18 de septiembre de 2026

Cotorras en aumento.

 

Ir caminando por la ciudad y oir el estridente ruido de las cotorras, es algo que en los últimos tiempos tenemos muy asumido. De hecho casi ni les prestamos atención. Esto no lo digo por mi, si no por lo que veo en la gente en general.

Pero no, no es nada lógico escuchar y ver a estas especies en nuestro medio natural ni en el urbano. Nos hemos acostumbrado a ellas, porque ya llevan unas décadas entre nosotros, pero insisto: no es normal.

Y es que ambas especies, que resultan las psittacidas en libertad más abundantes -aunque alguna otra hay-, están consideradas como especies exóticas invasoras, y por ello incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Exóticas Invasoras.

Tienen afecciones sobre la fauna y flora autóctona y por ello, están en este catálogo. En Marbella están en clara expansión.

La cotorra argentina Myiopsitta monachus, que fabrica nidos de considerable tamaño en árboles -aquí sobre todo en palmeras-, es una ave gregaria y bastante ruidosa, capaz de alimentarse de casi cualquier materia vegetal. Desplaza a especies autóctonas, por su agresividad y competencia por el alimento. Si llegan a zonas de cultivo el problema se puede amplificar, pues ya en sus países de origen en Sudamérica, creaba problemas en las cosechas.


Por su parte la cotorra de Kramer Psittacula krameri originaria de Asia y África, también tiene un amplio espectro trófico que le permite alimentarse de multitud de recursos presentes tanto en el entorno urbano, como en zonas naturales. Ya están penetrando en éstas últimas bastante, según mis observaciones, y como nidifican en agujeros -generalmente en el arbolado-, compiten directamente con las especies nativas por la posesión de estos “reducidos” recursos a la hora de criar, llevando a algunas especies a tener problemas para reproducirse por la competencia que suponen.


El problema a estas alturas tiene difícil solución, por los números que están alcanzando estas dos invasoras. Es la consecuencia de no haber tomado medidas a tiempo, cuando sus poblaciones todavía no estaban desbocadas. Con las exóticas siempre es aconsejable retirarlas cuando todavía sea posible, aplicando el principio de precaución, antes de que lleguen a ser un problema ambiental, como de hecho lo son ya.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Mes movido.

 

Septiembre es un mes de los más “movidos” dentro del ámbito ornitológico. Al paso migratorio postnupcial -ahora en máximos-, se suman aves que procedentes de zonas norteñas, llegan a nuestro medio natural para pasar los meses más fríos. Y para rematar el “cóctel” las aves que llegaron en primavera desde África para criar, empiezan ya su viaje de regreso al vecino continente.

De entre los que andan en paso estos días, hay un pajarillo al que siempre hace ilusión ver. Por ser un ave escasa, aunque afortunadamente parece que en los últimos años se está recuperando algo. Se trata del colirrojo real Phoenicurus phoenicurus. Llegó a estar considerado “en peligro” hace no muchos años.


Ya están llegando algunas de las aves más viajeras que tenemos por aquí, desde zonas situadas en el circulo polar y sus cercanías. Empieza a verse al correlimos tridáctilo Calidris alba. Ave costera que podemos ver correteando por nuestras playas, a veces en grupos de cierta entidad, otras veces en solitario o en pequeñas agregaciones.


Y de las que empiezan a marcharse ya a sus cuarteles de invernada, citaré a la golondrina común Hirundo rustica. Un ave muy ligada al ser humano y en franco declive últimamente. Todavía en octubre incluso primeros de noviembre permanecerán algunas, pero ya muchas están emprendiendo su vuelta al África occidental donde invernan.



jueves, 10 de septiembre de 2026

Presente, pero en descenso.

 

Este pequeña rapaz nocturna, era hace unos años frecuente en Marbella. A día de hoy esto ha cambiado bastante. El mochuelo europeo Athene noctua, se estima que ha descendido -en el conjunto de España-, aproximadamente un 50% en un par de décadas.

Al ser un ave muy ligada a medios rurales, generalmente con una agricultura tradicional, los cambios acaecidos en este medio en los últimos tiempos -y la consiguiente pérdida de presas potenciales-, están detrás de esta rarefacción.


En Marbella no existen medios agrícolas desde hace ya muchos años, aún así el mochuelo fue capaz de permanecer con una población más o menos estable, adaptándose a los cambios y buscando zonas con arbolado disperso;  dada su gran adaptabilidad fue sorteando dificultades durante un tiempo. Pero ya desde hace unos 15 o 20 años, su declive en el municipio es notable.

Como ave territorial que es, ocupa siempre el mismo espacio físico y de esta manera no resulta muy difícil determinar si está presente o no. Y como ya he comentado, se ha perdido de un buen número de lugares donde los detectaba antaño.


Aún así algunos hay. Y hace unas semanas detecté a uno de ellos, ya a pleno día, pues el mochuelo, a pesar de ser un ave de hábitos nocturnos, también puede estar activo durante parte del día.


Veremos como evoluciona en los próximos años, pero no soy muy optimista. Los profundos cambios que el ser humano está llevando a cabo en el medio natural, no augura nada bueno para esta, y por supuesto, para otras muchas especies.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Paso a tope.

 

Ya inmersos en septiembre el paso postnupcial empieza a ser bastante intenso. Es la mejor época del año -para muchos ornitólogos-, por los espectaculares pasos de aves planeadoras, limícolas, paseriformes, etc, y aunque el calor no nos da tregua, las aves siguen su camino hacia el sur, como vienen haciendo desde hace miles de años. Un espectáculo grandioso de la Naturaleza.

Hoy solamente os dejaré una pequeña muestra de algunas de las aves avistadas en Marbella en esta semana intensa en migración.

Águila pescadora Pandion haliaetus

Abejero europeo Pernis paivorus

Mosquitero musical Phylloscopus trochilus

Curruca mosquitera Sylvia borin

Cigüeñuela común Himantopus himantopus