viernes, 8 de mayo de 2026

Ausente, o casi.

 

A día de hoy, y estamos ya a 8 de mayo, no he logrado ver ni un ejemplar de tórtola europea Streptotelia turtur en Marbella. Con seguridad que alguna pareja tiene que haber en nuestro término, incluso diría que alguna decena, pero esto era impensable hace unos años, cuando era una especie relativamente común y bien distribuida. En definitiva que su declive es muy visible y coincide con el declive a nivel de España y de Europa.


Está catalogada como “vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España, y no por capricho. Está sometida a fuertes presiones de origen antrópico, tanto por la alteración del hábitat -significativamente ligado al medio agrícola tradicional-, como por su caza y también por las condiciones que encuentran en su zona de invernada, al sur del Sáhara, donde las sequías persistentes de las últimas décadas están teniendo su coste.


El hecho es que en nuestra zona se ha vuelto una especie “rara”, y esto no es más que un síntoma de que algo no va bien.

domingo, 3 de mayo de 2026

Una de mariposas migratorias.

 

Que estamos en plenas fechas migratorias, lo he repetido en las últimas semanas multitud de ocasiones, pero hoy es algo distinto. Hoy no va de aves, va de insectos, en concreto de lepidópteros (mariposas). Hablo de la vanesa de los cardos Vanessa cardui.


Llevamos una semana o puede que algo más, con una oleada migratoria de esta mariposa, que en realidad puede verse todo el año en Marbella -en unos meses más que en otros-, pero que en estos días resultan más que frecuentes.

Además he sido testigo de su llegada directamente desde el mar, y por supuesto se encuentran ahora casi en cualquier punto de nuestro medio natural, incluso en plena ciudad, donde buscan plantas ornamentales donde poder libar, y conseguir así energía para continuar el viaje.






Evidentemente realizan este viaje en varias generaciones, pues estos seres alados no tienen una vida muy larga como imagos; pero ahí están, repitiendo una vez más lo que llevan haciendo desde tiempos inmemoriales.

jueves, 30 de abril de 2026

Migración desde el balcón.

 

Lo he comentado en otras ocasiones, que la migración de aves es un fenómeno natural que a veces no necesita desplazamiento a ambientes naturales -que sería lo deseable, por otra parte-, en ocasiones ocurre en la propia ciudad, en la puerta de casa.

Es lo que me ha pasado hoy mismo. Al salir al balcón he oído el canto prácticamente inconfundible, de un paseriforme que ahora está migrando desde África hacia Europa: el zarcero políglota Hippolais polyglotta, un pequeño pájaro que cría en el entorno de los países del Mediterráneo y que nos llega desde el África occidental, por debajo del Sáhara.


Aunque suele criar en Marbella, no lo hace en números muy notables, más bien es un reproductor escaso, pero ahora en plena migración prenupcial puede llegar a detectarse, como ha sido el caso de hoy, incluso en el arbolado urbano.


 

Suelen ser migradores nocturnos, que cuando llega el día, se acomodan allí donde les pilla, e intentan descansar y alimentarse, para proseguir el viaje hacia sus zonas de cría, que en este caso no son muy lejanas, pues lo más al norte que llegan es hasta la vecina Francia.

sábado, 25 de abril de 2026

Tarabilla norteña migrando.

 

Seguimos inmersos en plena migración prenupcial y hace un par de días tuve una observación de uno de estos migradores. Un pájaro que sólo podemos observar en Marbella durante estos movimientos migratorios, pues no permanece aquí más que el tiempo estrictamente necesario para reemprender el viaje.

El pájaro en cuestión fue una tarabilla norteña Saxicola rubetra, un paseriforme bastante parecido a nuestra tarabilla europea, pero de distribución más norteña, como su propio nombre indica.


En España sólo se reproduce en el tercio norte y aisladamente en otros puntos de la mitad norte.

Es en la zona central de Europa, llegando hasta Oriente medio, donde tiene el grueso de su población estival.

Inverna en África tropical, incluso una pequeña fracción en el norte del continente. Puntualmente algún invernante se detecta en el sur de Iberia, pero en números poco destacables.


En este paso -el prenupcial-, vienen algunos machos ya luciendo sus galas, con un plumaje colorido y vistoso, y eso es lo que pude observar días atrás: un precioso macho de este paseriforme transahariano, ahora en plena migración hacia el N.