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lunes, 17 de agosto de 2026

Imponentes.

Dentro de los mamíferos, la cabra montés Capra pyrenaica es muy exclusivo de Iberia, aunque también llega por la cara norte de los Pirineos a vivir en suelo francés. 

En Marbella es frecuente en nuestra sierra, donde llega a ser puntualmente común, y parece que últimamente su población está en ligero aumento.

Macho

El macho es un animal francamente impresionante con su larga cuerna y tamaño. Uno de estos "reyes" de la sierra puede acercarse a los 90 Kg de peso.

Macho

A pesar de vivir casi en exclusiva en la península ibérica, tampoco se encuentra en toda ella. Se concentra sobre todo en el este y sur y en algunos puntos del centro, incluso más raramente en el norte. Antaño existían 4 subespecies, de las que ya solo perviven 2. La que vive en nuestra zona es la hispanica, la otra es victoriae.

Hembra

Sigue siendo una especie cinegética, con cupos restringidos, pero cinegética al fin y al cabo, y además presenta algunas enfermedades que ponen es riesgo su supervivencia. Como la sarna sarcóptica, presente en nuestras sierra como he comprobado en repetidas ocasiones

viernes, 15 de noviembre de 2024

Jabalíes urbanos.

 

El jabalí Sus scrofa se ha vuelto en los últimos tiempos un visitante asiduo de urbanizaciones e incluso del casco urbano, donde llegan a penetrar con cierta asiduidad.



Las poblaciones ibéricas y las del resto de Europa se encuentran en clara expansión. Sus hábitos omnívoros y la alta tasa de reproducción, hace que se multipliquen rápidamente.


En Marbella no los había visto antes de los años 90 del siglo anterior, pero después su incremento ha sido notorio.

No hay que alimentarlos, como se hace demasiadas veces, pues ello lo que propicia es que se acerquen al medio urbano y con ello puedan originar algún incidente, y además favorece una mayor expansión de la especie.

martes, 16 de julio de 2024

Monteses.

 

Es un ungulado de porte poderoso, robusto y de un tamaño medio, llegando a alcanzar una altura de mas de 80 cm.

La cabra montés Capra pyrenaica es un típico habitante de nuestra Sierra Blanca, que es el espacio natural más extenso del que disponemos.

macho adulto

Los que encontramos aquí pertenecen a la subespecie hispánica, que se distribuye por el sur y este ibéricos. La especie en sí, es un endemismo ibérico, ya que del sur de Francia desapareció hace ya unas décadas.

Se suele asociar a zonas rocosas, por las que es capaz de caminar y si fuera preciso de correr, en zonas inverosímiles, prácticamente verticales, gracias a sus pezuñas perfectamente adaptadas a estos medios. No obstante también se mueve por otros entornos menos “ásperos”. Presenta una gran adaptabilidad al alimento disponible y puede consumir pastos, o ramonear sobre los arbustos según la disponibilidad en cada momento.

macho joven

Suelen ser gregarios y generalmente -salvo en época de celo- los grupos suelen ser del mismo sexo. No resulta muy difícil distinguir machos de hembras. Los machos monteses -sobre todos los más veteranos- presentan una cornamenta espectacular con unos cuernos gruesos y nudosos.

En Sierra Blanca parece haber una buena población. A pesar de la sarna sarcóptica, enfermedad que causa bastantes bajas en esta especie, se dejan ver buenos grupos a menudo. Y sin poder afirmarlo por no tener los datos precisos, creo que su población se mantiene más o menos estable en las últimas décadas.

hembra


joven

Llevo algunas semanas observando algunos grupos en zonas más bien bajas de la sierra, lo que asocio básicamente a la escasez de agua. La sequía está dejando a estos ungulados y otros seres vivos poco margen, y tienen que acudir a beber a zonas más bajas, donde de momento la encuentran.


jueves, 7 de enero de 2021

El fantasma del matorral.

 

Hace unos días tuve un encuentro con este magnifico animal, el meloncillo herpestes ichneumon en un paraje de Marbella.


En nuestro municipio se encuentra bien representado a tenor de las observaciones que he tenido a lo largo de muchos años. Parece pues un animal que no es raro en nuestro término.

Es un cazador merodeador, que recorre su territorio, normalmente intrincados matorrales, que es capaz de atravesar con su alargado cuerpo, en busca de presas del conejo hacia abajo. La falta de conejo en nuestro montes -hecho este muy notorio en las últimas décadas por las enfermedades que éste sufre recurrentemente- no ha significado aparentemente una notable disminución de meloncillos. Su gran plasticidad ecológica que lo lleva a consumir desde frutos, hasta pequeños reptiles, anfibios y prácticamente cualquier pequeño animal que se ponga a su alcance, le ha permitido mantener su población más o menos estable.

Claramente diurno -lo que facilita enormemente su detección-, es la única mangosta europea con área de distribución en Europa restringida al cuadrante suroccidental de Iberia.

Por lo tanto cabe considerarlo como una de nuestras joyas faunísticas, y un buen ejemplo de la gran biodiversidad que atesora nuestro medio natural.

miércoles, 18 de abril de 2012

Mamíferos en Sierra Blanca


Hay ocasiones en que cuando se sale al campo se va con una idea preconcebida -ver tal o cual especie, observar la migración, etc.- y sin embargo te encuentras con algo inesperado o mejor dicho no previsto. Esto mismo me sucedió hace unos dias cuando me dirigí a la zona de Nagüeles con la intención de descubrir algunos paseriformes migradores e incluso fotografiar algunas pequeñas aves que tenía localizadas. Pero nada más llegar, casi antes de bajarme del coche, me cruzaron tres Jabalíes adultos, seguidos muy de cerca por 7-8 "rayones". La observación fue fugaz ya que rápidamente se introdujeron en el pinar y desaparecieron de mi vista. Cuando me dirigia al punto elegido de observación un curioso Zorro Vulpes vulpes, se quedo mirándome unos segundos desde su atalaya, ya en plena Sierra Blanca; tras unos minutos de observación discontinua, se esfumó entre la densa vegetación, no dándome la más mínima oportunidad de fotografiarlo con sus nerviosos movimientos.
Al mismo tiempo que el pequeño cánido "jugaba" al escondite conmigo, un nutrido grupo de machos de Cabra montés Capra pyrenayca, se movian por las laderas más bajas de la sierra. Se alimentaban ramoneando y pastando en la escasa vegetación de estas soleadas y pedregosas laderas. La falta de precipitaciones de este invierno hace que el alimento de estos imponentes machos sea escaso, y más en las zonas altas donde apenas crece hierba debido a la naturaleza del suelo, por lo que se ven obligados a ocupar zonas más bajas.
Una mañana que me deparó la observación de los más grandes habitantes salvajes de Marbella en un corto periodo de tiempo, todo un lujo.