domingo, 26 de junio de 2022

Más urbanas.

 

Ya comenté en una reciente entrada de este blog que el término “aves urbanas” puede resultar un tanto difuso. No todas las aves que se ven en nuestros barrios viven en ellos permanentemente. Normalmente viene y van, entre la ciudad y zonas naturales cercanas.

Pero si que se puede afirmar con bastante rotundidad, que al menos varias aves de hábitos forestales, que hace unas décadas no pensábamos encontrar en pleno casco urbano -no en parques o jardines, sino sobre el arbolado de las aceras- se están dejando ver con asiduidad en tiempos recientes.



Llevo unos días viendo varios ejemplares, entre ellos algún juvenil, de Reyezuelo listado Regulus ignicapilla en las cercanías de mi casa. Si bien es cierto que en la mayoría de los parques de Marbella es un ave presente, otra cosa es que se adentre en entornos más humanizados.


Ya desde hace unos cuantos años, otro pequeño pájaro forestal el Agateador europeo Certhia brachydactyla también se ha instalado en estas zonas plenamente urbanas y además se reproduce, al parecer con éxito.

Agateador europeo juvenil.

Dos ejemplos de aves que se están adaptando al entorno urbano, yo diría que en grado extremo, pudiéndose ver ya en la práctica, casi en cualquier árbol urbano.

miércoles, 22 de junio de 2022

Estivales reproductores.

Llegado ya el verano astronómico, algunas de las aves estivales que llegaron en primavera, ya tienen descendencia y alguna incluso con jóvenes bastante crecidos.

Hoy contemplé la ceba de un ruiseñor común Luscinia megarynchos, uno de los mejores cantores de nuestros montes. 



Por supuesto que los hirundínidos (golondrinas y aviones), que son de los más tempraneros. Ya es normal que incluso haya jóvenes emancipados.



Y la bella oropéndola Oriolus oriolus, que a pesar de ser más bien tardía en la llegada a Europa, a estas alturas suelen tener ya crías crecidas.




jueves, 16 de junio de 2022

Cernícalo caza vencejo.

 

Que los vencejos son de los pájaros más veloces que tenemos en Iberia, es algo sabido. Además, por su extraordinaria adaptación al medio aéreo, son capaces de maniobrar con suma rapidez y realizan auténticas acrobacias en el aire. Pero a pesar de ello son vulnerables.

De ésto fui testigo hace unos días en una calle de nuestra ciudad. A pesar de que el cernícalo vulgar Falco tinnunculus, es una pequeña rapaz que tiene sus armas para buscarse el sustento, nunca pensé que pudiera atrapar a uno de éstos intrépidos voladores.


Pero una vez más me equivoqué. Es evidente que el pequeño falcónido, además de sus dotes físicas, es capaz de mediante la observación -a la que dedican buena parte de su tiempo-, aprender, y con ello, ser eficaces en la caza de tan esquivas aves.


El cernícalo, aprovechó el momento en que un grupo de vencejos realizaba sus vuelos a baja altura, uno de sus comportamientos sociales que realizan en las cercanías de la colonia, para en un rápido picado, cazar a uno de ellos.

A pesar de que el resto del grupo lo hostigó un buen trecho, finalmente se marchó con su presa entre las garras. Seguramente el desdichado vencejo sirvió de almuerzo a los jóvenes cernícalos, que ya en estas fechas tienen crías crecidas.

sábado, 11 de junio de 2022

Golondrina común en retroceso.

 

A pesar de ser un pájaro muy popular -al menos en tiempos pasados- por su cercanía al ser humano, la golondrina común Hirundo rustica, tiene serios problemas de conservación y cada vez es más difícil de ver en nuestra zona.


Su población ha disminuido bastante, como casi todos los insectívoros estrictos, y las causas pues parecen claras: el uso indiscriminado de plaguicidas, contaminación, la destrucción intencionada de sus nidos, con la escusa de que “ensucian”... en fin lo de siempre.

Y eso a pesar de lo beneficiosa que resulta. Consumen una gran cantidad de insectos -hasta decenas de Kg de ellos- de esos que consideramos perjudiciales y molestos, tales como los mosquitos.


Pasan el invierno en el África occidental, y regresan a principios de primavera a Europa para criar. Viven en gran parte del mundo, pues ocupan como reproductores Norteamérica, Eurasia e inverna en África, Sudámerica, e  incluso llegan a Australia.

Es difícil de cuantificar cuanto ha descendido su población , pero los datos disponibles en España reflejan un declive moderado, aún con fluctuaciones. A nivel europeo la cosa parece más sería y se estima una perdida de más de la cuarta parte de la población desde la década de los 80 del siglo anterior.