martes, 17 de enero de 2017

Extremos.

Que Marbella posee un clima envidiable no es ninguna novedad a estas alturas. Los turistas que nos visitan en masa desde hace varias décadas lo saben muy bien.
Que este microclima tan especial también atrae a las Aves, pues también puede parecer una obviedad, pero es tan cierto como lo primero.
Pero es que además también tenemos una amplia variedad de ecosistemas en nuestro término, propiciada en gran medida por nuestra orografía. Desde el mar abierto, que siempre ha sido rico en pesca, hasta la media montaña mediterránea, cuya altura llega a superar los 1200 msnm.

Y es la conjunción de estos y otros factores lo que nos permite tener en apenas 5 o 6 Km en línea recta una diversidad de especies de Aves difícilmente igualable en otro lugar. No somos los únicos con estas características físicas en el territorio, pero tampoco hay muchos municipios en nuestro país que tengan esta cualidad en su término municipal.
Alca común, ave marina pelágica presente en
nuestro mar.
Hoy me voy a fijar en dos de estas especies extremas en cuanto al hábitat que ocupan, más bien se podría decir a la altura a la que viven.
La primera es el Alca común Alca torda, un ave marina pelágica, estrictamente invernante en Iberia, y escasa en las costas del Mediterráneo, que vengo observando desde finales del pasado año en el puerto pesquero. Este álcido cría en las costas del norte de Francia, Islas Británicas, Escandinavia, Islandia, Groenlandia y Canadá. Pueden considerarse los pingüinos del hemisferio norte, por su parecido morfológico a éstos.



Acentor alpino, invernante en las zonas más altas
de Sierra Blanca (foto. A. Figueredo.).
El otro pájaro que marca el extremo en cuanto a la altitud a la que vive, es el Acentor alpino Prunella collaris, un ave que cría en las montañas del Paleártico; que en España se distribuye por los grandes sistemas montañosos -el más cercano Sierra Nevada-, siendo una de las aves que llega a vivir a mayor altitud, donde ninguna otra llega, y que en Marbella es posible observar en los puntos más altos de Sierra Blanca durante la invernada.
Dos aves “extremas” en cuanto a la altitud y hábitat que ocupan durante los meses más fríos, que tenemos la suerte de poder observar sin salir de nuestro término municipal.

martes, 10 de enero de 2017

El matador más veloz.

video
El Halcón peregrino Falco peregrinus, es una rapaz relativamente común en nuestro término, si bien no es ´facil de avistar a corta distancia, pues suele vivir en zonas serranas con abundancia de roquedos. Ayer sin embargo este ejemplar decidió que una torreta eléctrica era un buen oteadero para sus lances de caza, y vaya si lo fue.
Se presentó sobre el poste con una presa en las garras, un pequeño pájaro que no llegué a identificar, pues en apenas dos minutos había acabado la tarea de engullirlo. Apenas unas plumas en el aire eran lo que uqedo del desdichado pajarillo. Tras un tiempo de reposo, soleandose al tibio sol del invierno, desplego sus poderosas y afiladas alas y se lanzó en un vuelo batido y potente, pasando a unos metros de donde yo estaba. Regresó en poco más de un minuto con otra avecilla en las garras. Esta vez si la pude identificar, pues la cola rojiza dejaba a las claras que se trataba de un Colirrojo tizón. Al igual que el anterior, lo desplumó y se lo comió en apenas dos o tres minutos.
Después de otro rato de descanso volvio a lanzarse en un vertiginoso vuelo de caza en varias ocasiones más, pero ya no consiguió más presas, al menos mientras yo permanecí en las cercanías.

Aunque pueda parecer un poco cruel el relato, así es la vida en la Naturaleza. Para que aves de tan soberbia belleza y extraordinarias cualidades (está considerado el ser vivo que mayor velocidad puede alcanzar), otras tienen que perecer y servirles de alimento

miércoles, 4 de enero de 2017

Un paseo por el Puerto.

Alca común
En una mañana como la de hoy, soleada y sin viento, parecía el día propicio para hacer una salida en algún punto del litoral. Y así lo hice, me fui al Puerto Pesquero de Marbella, con la esperanza de encontrar alguna especie “interesante”, y se puede decir que hubo suerte.
Además de los normal y lógico de encontrarme allí: Gaviotas patiamarilla, sombria y reidora, algún Charran patinegro y varios Cormoranes grandes, a lo lejos (bastante lejos diría) se dejó ver un Alca común Alca torda. Este álcido que no cría en España, lo hace en zonas costeras del norte y centro de Europa, Groenlandia y Canadá y es frecuente durante la invernada en nuestras costas, pero al ser un ave pelágica no es fácil tenerla a corta distancia, pues suelen pescar en aguas más profundas alejadas de la costa. 
Hasta nuestras costas suelen llegar individuos juveniles e inmaduros, mientras los adultos suelen permanecer en zonas mas norteñas.
Hacia años que no veia ninguna en el puerto, más que nada porque no voy todo lo que me gustaría ir, asi que el reencuentro con esta singular ave marina ha sido gratificante, ya que como se suele decir “me ha alegrado el día”, a pesar de la lejania de la observación.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Ausente.

La disminución de la población del conejo Oryctolagus cuniculus, es probablemente el factor determinante en la escasez de algunos depredadores. Casos como el del Lince ibérico o el Águila imperial ibérica, son de sobra conocidos y han llevado a ambas especies hasta el umbral mismo de la extinción. Pero además de estas dos emblemáticas especies, otras muchas también dependían en gran medida de la caza de este lagomorfo para su supervivencia. Estoy pensando en el Águila perdicera Aquila fasciata, una rapaz cada vez más escasa en Iberia, por poner un ejemplo.
el Conejo es nativo de la península ibérica y después ha sido introducido en gran parte del centro de Europa, las islas Británicas, Australia, Nueva Zelanda y algunas zonas del sur de Sudámerica, en algunos casos con consecuencias catastróficas. Fue en la década de los 50 del siglo XX, cuando la mixomatosis diezmó notablemente las poblaciones del Conejo y después se le sumó la enfermedad hemorrágico vírica. Para España se estima que la población ha disminuido, desde el comienzo de estas dos plagas casi un 75%.
En Marbella este declive ha sido muy acusado, y es ya difícil toparse con uno de estos animales, que antaño resultaban muy comunes. Hace unos días me topé con uno -que no presentaba muy buen aspecto- y hacia ya algún tiempo que no tenía esta “suerte”.

En definitiva, que la casi ausencia de esta especie presa, clave en el ecositema mediterráneo, ha debido tener una enorme importancia en la rerefacción de algunos depredadores que sin duda antes resultaban mucho más frecuentes.