miércoles, 13 de noviembre de 2019

Buen año de lúganos

Macho

A tenor de mis observaciones y las de otros compañeros, este año es un buen año de lúganos. Este pequeño fringílido el ahora llamado jilguero lúgano carduelis spinus, tiene un comportamiento migrador variable, según la disponibilidad de alimento sobre todo, y a las olas de frío en menor medida. Por ese hecho hay años en que su presencia resulta escasa y otros -como parece ser el caso del presente-, en los que son muy comunes.
Como reproductor se extiende por una extensa franja de Eurasia, que comprende sobre todo latitudes medias y altas. Incluso en España es un reproductor con escasos efectivos en algunas cordilleras del norte, sobre todo en Pirineos. Pero es al llegar el mes de octubre cuando se desplazan, un tanto erráticamente hacia el sur, llegando incluso al N de África.

Hembra
Suele vagabundear por los campos en busca de alimento a menudo en bandos mixtos con otros fringílidos, y ocupa desde masas boscosas densas, hasta zonas con escasa vegetación, siempre que encuentre en ellas alimento, que en su mayor parte consiste en semillas de diferentes plantas.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Pinzón real

Pinzón real fingillia montifringillia
Hace un par de días ya pude observar a algunos ejemplares de este bello pájaro norteño, que ha llegado hasta  nuestro término, pero que puede que siga su viaje más al sur.
Estos pájaros que crían en los bosques boreales del norte de Europa, bajan de latitud a principios del otoño en busca de lugares más benignos donde pasar los fríos meses que se avecinan.
Las observaciones en Marbella de esta especie son irregulares, con años relativamente buenos (nunca llega a ser un ave abundante) y otros en los que su presencia no se detecta. Es por lo tanto un invernante irruptivo cuyas poblaciones fluctúan enormemente según los años. Si el año en sus zonas de cría ha sido bueno, con abundancia de alimento y buen tiempo, la invernada es más intensa, aunque cabe decir que es una especie con un patrón migratorio irregular, que nomadea según las circunstancias, tanto meteorológicas como alimenticias y cuya presencia en un determinado territorio nunca es fácil de prever.
Sea como sea, de momento algunos se dejan ver y este hecho no deja de ser noticia ornitológica, pues como antes dije, hay años que su invernada es prácticamente inexistente o en todo caso mínima.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Capuchino.


El herrerillo capuchino lophophanes cristatus, es uno de nuestros pájaros forestales, que ocupa todo tipo de masas arbóreas, desde pinares hasta formaciones de quercíneas, incluso se adentra en la ciudad ocupando el arbolado de parques, jardines etc. Es básicamente un ave sedentaria y que resulta inconfundible  por su cresta alargada que es capaz de desplegar.
Vive en gran parte de Europa, aunque falta en las latitudes más septentrionales y en la península ibérica falta en algunas de las zonas más desforestadas, siendo frecuente en los bosques del tercio norte. En Andalucía falta en buena parte del valle del Guadalquivir y otras zonas poco arboladas y es más frecuente en las provincias de Cádiz y Málaga, donde llega a ser común.
En Marbella es un ave con buenas densidades, aunque no siempre fácil de observar, ya que suele moverse entre las ramas más densas del arbolado, donde consigue su alimento, buscando afanosamente pequeños insectos y arácnidos, que son la base de su dieta. Complementa su alimentación con algunas semillas y bayas, pero como el resto de los paridos es mayormente insectívoro.El herrerillo capuchino no presenta problemas de conservación a nivel nacional y este hecho también es notorio en nuestra localidad, ya que sobre todo en los pinares, encuentra por lo general todo lo que necesita, y éstos son relativamente abundantes en el término. Ademas su adaptabilidad a vivir en zonas urbanas arboladas, ha hecho que en los últimos tiempos, aparentemente su población se vea ligeramente incrementada.



lunes, 28 de octubre de 2019

Mito, un pajarillo singular.


El Mito aeghitalos caudatus es un singular pajarillo de escaso porte, pero de larga cola, quizás el rasgo más distintivo de su especie. Vive en buena parte de Eurasia y es un típico habitante de las zonas boscosas con matorral desarrollado. Su alimentación es casi exclusivamente insectívora, consiguiendo su alimento a base de patrullar incesantemente los árboles y matorrales en grupos no demasiado numerosos, pero bastante “ruidosos” por su característico reclamo.
En España es más frecuente en los bosques eurosiberianos, pero no obstante ocupa casi toda la península, faltando sólo en zonas muy desforestadas.
                                                                                    Es sedentario, aunque en inviernos duros pueden desplazarse las poblaciones más norteñas a zonas más atemperadas, y además salvo en la época reproductora en donde se encuentran ligados a una zona concreta, el resto del año deambulan en busca de alimento.
En Marbella, se puede afirmar que su tendencia es positiva en las últimas décadas, siendo un pájaro frecuente en todo tipo de masas forestales y llegando incluso en ocasiones a ocupar zonas ajardinadas. Esta tendencia positiva, aunque con matices, es extensiva a toda Iberia, donde la especie parece tener un incremento moderado en cuanto a su población.