domingo, 29 de enero de 2017

Serreta mediana en nuestra costa.

Parece que los intensos fríos que desde hace un tiempo están asolando buena parte de Europa, están moviendo a algunas aves a parajes más sureños, como el nuestro.
Esto es al menos lo que pienso de mi observación de hoy. Un ejemplar de Serreta mediana Mergus serrator en una playa de nuestro muncipio. Posiblemente sea el mismo ejemplar que hace un par de semanas fue detectado en Guadalmansa durante la reaización del censo invernal de acuáticas (Manolo Macías com per ), lo que vendría a indicar que se ha quedado por la zona.

Este curioso pato que habita zonas costeras y estuarios, incluso humedales de interior, tiene una dieta ictiófaga. Cria en latitudes muy norteñas de Europa, Asia y Norteámerica y es claramente migradora, siendo los jóvenes y las hembras los que suelen arribar a Iberia, pero siempre en bajo número. De hecho en nuestra provincia es una invernante de presencia irregular y muy escasa.

miércoles, 25 de enero de 2017

El mayor de nuestros Alcaudones.

Aunque cada vez resulta más difícil de toparse con uno, el Alcaudón real Lanius meridionalis sigue invernando en nuestro municipio.
El declive de este pequeño cazador, con pico de rapaz y patas de pájaro, es bastante acusado y conocido por el mundillo ornitológico. En nuestro término es un invernante con escasos efectivos que vive en zonas con arbolado disperso, donde caza insectos más bien grandes y algún pequeño Vertebrado. Suele cazar desde un posadero elevado y ahí es donde lo descubrí hace unos días, después de varios años sin observar a ninguno.


martes, 17 de enero de 2017

Extremos.

Que Marbella posee un clima envidiable no es ninguna novedad a estas alturas. Los turistas que nos visitan en masa desde hace varias décadas lo saben muy bien.
Que este microclima tan especial también atrae a las Aves, pues también puede parecer una obviedad, pero es tan cierto como lo primero.
Pero es que además también tenemos una amplia variedad de ecosistemas en nuestro término, propiciada en gran medida por nuestra orografía. Desde el mar abierto, que siempre ha sido rico en pesca, hasta la media montaña mediterránea, cuya altura llega a superar los 1200 msnm.

Y es la conjunción de estos y otros factores lo que nos permite tener en apenas 5 o 6 Km en línea recta una diversidad de especies de Aves difícilmente igualable en otro lugar. No somos los únicos con estas características físicas en el territorio, pero tampoco hay muchos municipios en nuestro país que tengan esta cualidad en su término municipal.
Alca común, ave marina pelágica presente en
nuestro mar.
Hoy me voy a fijar en dos de estas especies extremas en cuanto al hábitat que ocupan, más bien se podría decir a la altura a la que viven.
La primera es el Alca común Alca torda, un ave marina pelágica, estrictamente invernante en Iberia, y escasa en las costas del Mediterráneo, que vengo observando desde finales del pasado año en el puerto pesquero. Este álcido cría en las costas del norte de Francia, Islas Británicas, Escandinavia, Islandia, Groenlandia y Canadá. Pueden considerarse los pingüinos del hemisferio norte, por su parecido morfológico a éstos.



Acentor alpino, invernante en las zonas más altas
de Sierra Blanca (foto. A. Figueredo.).
El otro pájaro que marca el extremo en cuanto a la altitud a la que vive, es el Acentor alpino Prunella collaris, un ave que cría en las montañas del Paleártico; que en España se distribuye por los grandes sistemas montañosos -el más cercano Sierra Nevada-, siendo una de las aves que llega a vivir a mayor altitud, donde ninguna otra llega, y que en Marbella es posible observar en los puntos más altos de Sierra Blanca durante la invernada.
Dos aves “extremas” en cuanto a la altitud y hábitat que ocupan durante los meses más fríos, que tenemos la suerte de poder observar sin salir de nuestro término municipal.

martes, 10 de enero de 2017

El matador más veloz.

video
El Halcón peregrino Falco peregrinus, es una rapaz relativamente común en nuestro término, si bien no es ´facil de avistar a corta distancia, pues suele vivir en zonas serranas con abundancia de roquedos. Ayer sin embargo este ejemplar decidió que una torreta eléctrica era un buen oteadero para sus lances de caza, y vaya si lo fue.
Se presentó sobre el poste con una presa en las garras, un pequeño pájaro que no llegué a identificar, pues en apenas dos minutos había acabado la tarea de engullirlo. Apenas unas plumas en el aire eran lo que uqedo del desdichado pajarillo. Tras un tiempo de reposo, soleandose al tibio sol del invierno, desplego sus poderosas y afiladas alas y se lanzó en un vuelo batido y potente, pasando a unos metros de donde yo estaba. Regresó en poco más de un minuto con otra avecilla en las garras. Esta vez si la pude identificar, pues la cola rojiza dejaba a las claras que se trataba de un Colirrojo tizón. Al igual que el anterior, lo desplumó y se lo comió en apenas dos o tres minutos.
Después de otro rato de descanso volvio a lanzarse en un vertiginoso vuelo de caza en varias ocasiones más, pero ya no consiguió más presas, al menos mientras yo permanecí en las cercanías.

Aunque pueda parecer un poco cruel el relato, así es la vida en la Naturaleza. Para que aves de tan soberbia belleza y extraordinarias cualidades (está considerado el ser vivo que mayor velocidad puede alcanzar), otras tienen que perecer y servirles de alimento

miércoles, 4 de enero de 2017

Un paseo por el Puerto.

Alca común
En una mañana como la de hoy, soleada y sin viento, parecía el día propicio para hacer una salida en algún punto del litoral. Y así lo hice, me fui al Puerto Pesquero de Marbella, con la esperanza de encontrar alguna especie “interesante”, y se puede decir que hubo suerte.
Además de los normal y lógico de encontrarme allí: Gaviotas patiamarilla, sombria y reidora, algún Charran patinegro y varios Cormoranes grandes, a lo lejos (bastante lejos diría) se dejó ver un Alca común Alca torda. Este álcido que no cría en España, lo hace en zonas costeras del norte y centro de Europa, Groenlandia y Canadá y es frecuente durante la invernada en nuestras costas, pero al ser un ave pelágica no es fácil tenerla a corta distancia, pues suelen pescar en aguas más profundas alejadas de la costa. 
Hasta nuestras costas suelen llegar individuos juveniles e inmaduros, mientras los adultos suelen permanecer en zonas mas norteñas.
Hacia años que no veia ninguna en el puerto, más que nada porque no voy todo lo que me gustaría ir, asi que el reencuentro con esta singular ave marina ha sido gratificante, ya que como se suele decir “me ha alegrado el día”, a pesar de la lejania de la observación.