domingo, 29 de enero de 2023

Un visitante de lujo.

 

En un parque de nuestra ciudad se ha detectado en fechas recientes un ejemplar de mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus. He de decir que no he sido yo el primero en detectarlo si no otra persona, concretamente extranjera, que al subirlo a una base de datos conocida entre ornitologos, concretamente en e-bird, ha permitido que varios observadores lo localizaramos.


Es una especie de distribución asiática, pero que llega hasta Siberia e incluso algunas zonas de Rusia. De ahí debe provenir este pequeño pajarillo viajero que nos visita estos días, de las poblaciones más occidentales.


Últimamente se detectan cada vez más registros de esta especie en España, pero sobre todo en época migratoria,  a finales de otoño. Una cita tan plenamente invernal como esta, aunque no es la única, es más llamativa que las que tienen lugar en octubre o noviembre.




A pesar de que cada vez se vean más, sigue siendo considerada un ave accidental, por lo tanto nada frecuente, y es una auténtica suerte de que uno de ellos haya elegido uno de nuestros parques para pasar los meses más fríos, alimentándose junto a sus parientes los habituales mosquiteros comunes.

martes, 24 de enero de 2023

Gaviota cana. Una invernante ocasional.

 

Este pasado domingo varios observadores de aves pudimos disfrutar de la observación de un ejemplar de gaviota cana Larus canus, en una zona costera de nuestro municipio.

Es una gaviota de tamaño intermedio, entre las que podemos considerar grandes (patiamarilla, sombría) y las más pequeñas como la reidora o la cabecinegra.


Se reproduce en latitudes norteñas de Eurasia, pero su carácter migrador la lleva a desplazarse hacia el sur, llegando en el caso más extremo al norte de África. En la península ibérica es una invernante escasa y más común en las costas atlánticas y cantábricas, incluso en zonas de interior, pues se adapta bien a comer en campos de cultivo y en vertederos.


Ya en el Mediterráneo resulta más escasa, si bien parece que en los últimos años cada vez se detectan más. En todo caso estamos hablando de alrededor de una decena de observaciones en la provincia de Málaga y más hacia el norte de la costa, aún son menos.

Se sabe que la población -al menos la europea-, está creciendo y esta puede ser la causa de este aparente aumento de observaciones en nuestra provincia.

las gaviotas son un grupo complejo en cuanto a identificación. Poseen plumajes variables según edad y época del año. Tienen tendencia a ser gregarias, incluso interespecíficamente, y no siempre resulta fácil detectar a una “rara” entre tantas aves juntas. Esto lo digo porque seguramente habrá algunos ejemplares de esta, o de otras especies escasas, pero detectarlas resulta complejo y laborioso, y no siempre se consigue dar con ellas.

viernes, 20 de enero de 2023

Hirundínido invernante.

 

Este hirundínido, el avión roquero Ptyionoprogne rupestris, es el único de su familia (golondrinas y aviones) que puede verse todo el año en Marbella. Cuando sus parientes cercanos se marchan a África, este gran volador suele bajar de las montañas donde cría, a zonas más templadas, como es nuestro caso.


De todas formas si que algunas -pocas- parejas crían en Marbella, pero su presencia es notoria en nuestra localidad a partir de octubre, cuando llegan a ser comunes en el casco urbano y también en montes y humedales, donde cazan pequeños insectos en el aire.


Son muy sensibles a temporales que se dilaten en el tiempo, pues les impide alimentarse y si pueden, deben intentar moverse a otras zonas donde impere una mejor climatología.

Un ave poco llamativa en colorido, pero que seguro que hemos visto alguna vez durante los meses invernales volando sobre la ciudad.

lunes, 16 de enero de 2023

Zarapito trinador, incansable viajero.

 

Esta singular ave limícola, inconfundible por su largo y curvado pico, es el Zarapito trinador Numenius phaeopus.


Es una de las aves más norteñas que nos visitan, ya que cría en latitudes muy altas de Europa, Asia y Norteámerica, pero realizan viajes migratorios espectaculares, que llevan a algunas de ellas hasta el sur de África y América. Un viaje de miles de kilómetros, que realizan dos veces al año.


Durante los pasos migratorios resultan más frecuentes, pero esta observación, de finales de diciembre y primeros de enero es plenamente invernal. O sea el ave está pasando, al menos durante un periodo relativamente largo, el invierno en nuestra localidad. Y esto no es muy frecuente. Si bien se cree que su población invernante puede estar infravalorada, las cifras de las que se disponen son de poco más de un millar de ejemplares para Iberia.


En Marbella no es la primera observación de aves invernantes, pero siempre han sido de un solitario ejemplar, como el de este año, que pasa el día buscando alimento -principalmente cangrejos, a los que da caza con indudable maestría- en zonas costeras del término.