lunes, 31 de marzo de 2025

Cigueñuelas en paso.

 

La cigüeñuela común Himantopus himantopus es en nuestra zona un migrante estricto; si bien en zonas cercanas se la considera residente, ya que permanecen durante todo el año.

Al ser una especie ligada a aguas someras es de suponer que cuando nuestros ríos presentaban estuarios en buen estado de conservación, es posible que se reprodujeran e incluso pudieran invernar. A día de hoy al no existir estos enclaves costeros, esto resulta imposible. Por lo tanto son durante ambos pasos migratorios cuando las podemos observar en Marbella.


Y justo ayer vimos un grupo de 7 de estas singulares y bellas aves en el pantano de La Concepción.

Es de amplia distribución mundial y en España es la limícola más frecuente. Normalmente estival, con áreas de invernada en África; además en zonas de Iberia invernan aves más norteñas. En definitiva, tiene un comportamiento migrador bastante complejo.


En Marbella, como dije al principio, solo la vemos en los pasos migratorios. Ahora, en el mes en ciernes, abril, es el momento idóneo para observar a estas elegantes aves en paso.

domingo, 23 de marzo de 2025

Escasa.

 

La mariposa arlequín Zerynthia rumina es otra de nuestras joyas faunísticas, y en este caso aladas, que no emplumadas.

Tiene una distribución restringida a Iberia, sureste de Francia y zonas del norte de África, y llegó a estar catalogada como en peligro de extinción a mediados de los 80 del siglo pasado. Actualmente ya no tiene está catalogación a nivel de especie, aunque dos subespecies continúan así catalogadas. En todo caso estas subespecies no viven en nuestro territorio.


De todas formas no es una mariposa frecuente. De hecho desde hace un par de años, veo cada vez menos.

Suele moverse en terrenos soleados, en claros de pinares y en general en zonas cálidas. Es posible verlas casi todo el año en nuestra zona, si bien como dije antes, no es demasiado abundante.


Su evidente belleza y escasez, hace que sea una de las más buscadas, y no siempre fáciles de ver, y menos de fotografiar. 

martes, 18 de marzo de 2025

En disminución.

 

El galápago leproso Mauremys leprosa es una de nuestras joyas faunísticas. Lo es por su área de distribución, que está restringida en Europa a la península Ibérica y a una pequeña población en el sur de Francia, así como en algunas islas mediterráneas. También aparece en el norte de África. Por su carácter termófilo falta de buena parte del norte de nuestro país.


Su alimentación es mayoritariamente de origen vegetal, pero también consume pequeños invertebrados e incluso puede llegar a consumir carroña.

Está muy ligado al medio acuático evidentemente, pero es capaz de soportar, hasta cierto grado, aguas con cierto nivel de contaminación.


Lo que si necesita es aguas remansadas, ya sean embalses, lagos , ríos, etc. Y dado su carácter termófilo precisa un alto grado de insolación, y cierta cobertura vegetal, tanto de vegetación palustre como sumergida.

Desde hace unos años noto un notable descenso de sus efectivos en Marbella. Y diversos autores parecen coincidir en este hecho: el galápago leproso es cada vez menos común.

Las causas seguramente son variadas, pero entre ellas se encuentra la tremenda expansión que está teniendo la exótica invasora tortuga de Florida Trachemys scripta, e incluso alguna otra especie introducida en tiempos recientes. Compiten con nuestro galápago autóctono por los lugares de soleamiento, por el alimento, incluso les pueden transmitir patógenos, ya que la especie alóctona se ha hecho muy numerosa. Además algunos de los peces introducidos, o sea invasores, depredan sobre el leproso, aumentando así la de sus depredadores naturales.

 Mi impresión  es que cada vez hay menos de los nuestros y más de los invasores, y si no se toman medidas -que lo dudo-, la población autóctona podría llegar a colapsar.

sábado, 15 de marzo de 2025

Carbonero común, comenzando la cría.

 

El mes de marzo es ya un mes inequívocamente de reproducción. La primavera llama a la puerta y las aves comienzan ya sus tareas reproductivas.

Ya he detectado varios comportamientos claramente reproductivos en algunas aves, pero hoy me centraré en un paseriforme no migrador, que ya se encuentra inmerso en ella.


El carbonero común Parus major, es uno de nuestros pájaros más llamativos, por su coloración contrastada y su reclamo y canto característico, fácilmente audible incluso a cierta distancia.

Es de tendencia forestal, pero muy adaptable y no necesita bosques en buen estado de conservación. Le vale cualquier zona arbolada, incluso las urbanas. Aunque básicamente insectívoro, no duda en aprovechar algún pequeño fruto que pueda encontrar. Y suele buscar su sustento recorriendo los árboles, en busca de pequeñas larvas, coleópteros y en general cualquier insecto o arácnido que encuentre.


No presenta problemas de conservación reseñables. Su gran adaptabilidad y amplio espectro trófico son su salvaguarda. Originariamente construía sus nidos en huecos de árboles, pero ante la falta de éstos, no duda en utilizar cualquier otro emplazamiento. De hecho es frecuente verlo anidar en farolas y en otro mobiliario urbano, incluso en edificaciones.