lunes, 27 de mayo de 2024

Nuevo encuentro.

 

Hacía unos años que no la veía, y ayer tuve un encuentro con al menos dos ejemplares de este singular odonato: la libélula esmeralda Oxygastra curtisii.

Es una especie amenazada y como tal figura en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas e igualmente se encuentra incluida en los Anexos II y IV de la Directiva de Hábitats.


Tiene una distribución fundamentalmente ibero-norteafricana, con algunas poblaciones en Francia y otras más escasas por Italia, Suiza, etc. Aunque parece haber desaparecido de buena parte de Europa. También se encuentra presente en Marruecos.


En España es algo más frecuente en Galicia, y está más desigualmente repartida por el resto de la península, en pequeñas poblaciones. Parece que tenemos la suerte de tener una de ellas en nuestra localidad.


Necesita de ríos y arroyos con aguas limpias y esto lógicamente es un factor limitante para la especie. El estado de los cauces es en general bastante malo, y solo unos pocos se salvan de este mal general. Para nuestra suerte, algunos de nuestros arroyos, los que nacen en Sierra Blanca sobre todo, aún conservan un alto grado de naturalidad -al menos en sus tramos altos-, y esto puede ser una de las razones por las que este cordúlido está presente en Marbella. 

viernes, 24 de mayo de 2024

Reproductoras urbanas.

 

Acabando ya la primavera -casi a finales de mayo-, es evidente que muchas especies están ya muy avanzadas en su reproducción. Otras no tanto, dependiendo de su fenología reproductiva..

En el caso de las aves que pueblan las zonas urbanas, ocurre igual: hay un poco de todo, tanto a nivel de especie, como a nivel individual.

El vencejo pálido Apus pallidus, es un buen ejemplo. Es seguro que muchos de ellos pueden incluso ya tener pollos en el nido; otros todavía andan preparándolo.

Vencejo pálido con material para construcción del nido.

Este increíble ser alado, verdadero dominador del arte del vuelo, tiene en estas fechas una actividad bastante notoria en el casco urbano, allí donde cría. Constantes idas y venidas a su nido, situado generalmente en algún hueco -a veces inverosímil-, en alguna construcción humana. Muy dados son a utilizar los tambuchos de las persianas para situar su hogar, al abrigo de las posibles inclemencias meteorológicas.


Otra de las habitantes aladas de la urbe, la gaviota patiamarilla Larus michaellis, también tiene ya avanzada su época de cría. Por su comportamiento yo diría que ya tienen descendencia. Se muestran ya un poco más inquietas ante la presencia humana, y más si es en la cercanías del nido.


 
Son muchas más las aves que se reproducen en plena urbe, ya sea en edificios o en zonas ajardinadas y parques, pero las dos mencionadas, son sin duda, de las más frecuentes y fáciles de avistar por cualquier observador.


sábado, 18 de mayo de 2024

Bellas y esquivas.

 

Que hay aves difíciles de observar en condiciones medianamente aceptables es algo conocido por todos los observadores, pero pocas habrá tan esquivas como la bella oropéndola Oriolus oriolus. Fotografiarla ya ni hablamos.

MACHO

Esta ave que pasa el invierno en el África tropical es una de las más coloridas y singulares de las que podemos disfrutar en Marbella. Tiene preferencia por sotos y otras formaciones arbóreas frescas. Siempre se mueve en estos medios forestales más bien densos, y a menudo por las zonas altas de los mismos; de ahí la dificultad de observarla.

MACHO


Aunque la tendencia general en España es claramente positiva, no está exenta de problemas de conservación. El cambio climático, y la subsiguiente pérdida de hábitat en sus zonas de invernada y de cría, es un factor que podría afectarle negativamente. En nuestra localidad sin embargo yo creo que su población más bien está disminuyendo. La pérdida de zonas adecuadas a su biología se me ocurre que pueda ser el causante de que cada vez sea más difícil dar con alguna pareja. Aún así, algunas quedan. Esta semana detecté al menos 2 parejas, si bien como queda dicho, algunas otras que conocía de años atrás han desaparecido, al perderse masas arbóreas o estar muy alteradas.

JUVENIL

Come un poco de todo, aunque tiene preferencia por orugas, y otros insectos que busca en el denso entramado de árboles y arbustos, pero no le hace ascos a algunos frutos como los higos, de los que es una consumidora frecuente.

Suelen ser de las últimas en llegar a Iberia entre las migrantes transaharianas, generalmente durante abril, y curiosamente también se marchan pronto, apenas empezado septiembre.

Son pocos los meses que permanecen pues entre nosotros, estas elegantes aves de hábitos arborícolas. Hay que disfrutarlas ahora.


lunes, 13 de mayo de 2024

Jóvenes lavanderas.

 

La lavandera blanca Motacilla alba es un ave ampliamente distribuida, pero a pesar de ello hasta hace unas dos o tres décadas más o menos, no se reproducía, al menos de manera habitual en nuestro término. Si que era muy frecuente en invernada, llegando a formar dormideros de mucha entidad.


Pero desde entonces las cosas han cambiado. Su gran adaptabilidad a vivir en entornos humanizados le ha hecho expandirse como reproductor, y aunque todavía no ocupa toda Iberia como tal, su expansión es notable.

Hoy mismo he podido ver a dos volantones ya bien emplumados, pero todavía con sus características “boqueras”, alimentados por sus progenitores, en un parque urbano de nuestra localidad.


Aunque siempre buscan la proximidad de masas de agua, se adaptan a todo y pueden llegar a vivir alejados de ellas, al menos relativamente.



Como insectívora casi estricta que es, el uso de plaguicidas es posiblemente su mayor amenaza. Campos de golf, jardines y demás zonas verdes, abusan a menudo de estos productos, y esto puede suponer una amenaza para la especie y para el resto de aves que se alimentan de estos artrópodos.