martes, 11 de febrero de 2014

Entre Guadalmina y Guadaiza.

Chorlito gris
Esta mañana decidí salir a visitar algunos de los puntos del litoral de Marbella en busca de alguna observación de interés. Después de las lluvias, que tanta falta hacen, y del intenso viento de días precedentes, esperaba encontrar algo novedoso en las azotadas playas.
Y no defraudo el día. Para comenzar en Guadalmina seguía el Chorlito gris Pluvialis squatarola, asociado a un pequeño bando de Chorlitejos patinegros y grandes, invernantes habituales de estos lares. Por lo visto este ejemplar está pasando al menos una parte del invierno en esta playa, ya que es la segunda vez que lo avisto y puede que lleve algo más de tiempo por allí.  Es probable que otro avistamiento  de hace algo más de un mes fuese este ejemplar, aunque yo lo atribuí a Chorlito dorado, debido a la mala luz y porque no decirlo, a mi poca experiencia con la especie.
Por otra parte las Gaviotas de varias especies, se mostraban muy querenciosas con la costa, como queriendo descansar en ellas tras el temporal, y pude ver varios ejemplares de Gaviota de Audouin – las primeras en varios meses-, decenas de Gaviotas cabecinegras y más aún de sombrías, patiamarillas y reidoras. Entres éstas, y casi intentado pasar desapercibido, se encontraba un Charrán patinegro Sterna sandvicensis descansando sobre una roca.

Charrán patinegro.


Una buena colección de especies avistadas en una sola mañana entre los rios Guadalmina y Guadaiza, a las que hay que añadir a los omnipresentes Vuelvepiedras y Correlimos tridáctilos, que en estas fechas probablemente alcanzan sus números máximos en Marbella, buscando en nuestras playas alimento y cobijo durante este duro invierno.

sábado, 8 de febrero de 2014

Chorlito gris en Guadalmina.

El jueves pude observar en la playa de Guadalmina a este solitario ejemplar de Chorlito gris Pluvialis squatarola, ave escasa como invernante en la provincia de Málaga. Es posible que este ejemplar no esté invernando en el sentido estricto en nuestras playas, más bien puede ser un individuo que ha iniciado el camino de regreso a su zona de cría, que en Europa se sitúa en el norte de Rusia.
Es un formidable viajero que cría en las zonas circumpolares de Eurasia y Norteámerica, en las tundras árticas más concretamente. Al finalizar su periodo reproductor emprende un largo viaje hacia latitudes meridionales, que puede llegar hasta el hemisferio sur, cruzando gran parte del continente africano.
En invierno es muy costero y busca su alimento -pequeños invertebrados- en las playas. En España las mayores densidades de invernantes se dan en la Bahía de Cádiz, marismas del Guadalquivir y algunos puntos de Galicia. En Portugal es relativamente abundante en el estuario del Tajo. En cualquier caso el contingente invernante en España no es muy numeroso rondando las 6000 aves, por lo que no es fácil toparse con uno de ellos.

En este caso el ave luce el plumaje invernal, bastante discreto, que se tornará mucho más vistoso de aquí a poco, luciendo entonces una pechera negra brillante muy llamativa. De momento hay que conformarse con esta observación, que por inusual en Marbella tiene una especial relevancia.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Gaviota sombria anillada.

Gaviota sombría en la Playa del Cable.
A finales del 2012 localicé a la gaviota de la foto en la playa del Cable de Marbella. Se trata de un ejemplar de Gaviota sombría Larus fuscus, de la que hace unos días he recibido el “curriculum vitae”.
Fue anillada como pollo en la isla del Helgoland (Alemania) en el Mar del Norte allá por julio del 2000 y vista por primera vez en España en Málaga, en marzo del 2007. Desde entonces no ha faltado a la cita con nuestras playas y se ha presentado hasta el día de hoy (la ultima observación data del 1 de febrero de este mismo año en el puerto de Málaga). También ha sido observada en una ocasión en una localidad madrileña, lo que da una idea de la movilidad de estas gaviotas.
En España crían unas 300 parejas en algunos enclaves de las costas gallegas y Delta del Ebro principalmente, pero durante la invernada llegan a nuestro país en gran número, cifrándose la población invernante en más de 300.000 ejemplares. La mayoría se mueve por los grandes valles fluviales y costas cantábricas, atlánticas y en menor medida en las mediterráneas. La mayor concentración costera se da en las marismas del Guadalquivir.
Es una oportunista que ha experimentado, al igual que sus parientes cercanas las Gaviotas patiamarillas, un notable aumento poblacional en las últimas décadas. Aprovechan los desperdicios humanos en vertederos y los descartes pesqueros en el mar y aunque no tan urbana como la patiamarilla, su adaptación al medio humanizado es bastante alta. En Iberia se calcula que inverna un tercio de la población mundial de la especie, lo que da una idea de la importancia de nuestro pais en en devenir biologico de esta especie.

Al igual que muchos de sus compatriotas humanos, esta gaviota nacida en Alemania frecuenta nuestras playas con asiduidad, aunque eso sí, no la veremos durante el verano ya que entonces parte a su lugar de cría y es ya en otoño, cuando llega para pasar los meses más frios en nuestras costas.

lunes, 3 de febrero de 2014

Comedores de aceitunas.

Macho de Colirrojo tizón.
Esta mañana en un breve paseo por Nagüeles he llegado a contabilizar hasta 12 especies de pájaros alimentándose de aceitunas. Y eso que se trataba de un ejemplar solitario de este hermoso árbol, por lo que la concentración de aves en él, llegaba en ocasiones a ser realmente llamativa.
Los más numerosos eran los Pinzones vulgares, que no cesaban de entrar y salir del olivo tras picotear algún fruto, o bien repasaban por el suelo, donde las aceitunas en estas fechas forman un tapiz que es devorado por aves y otras especies de fauna silvestre.
Carboneros, Herrerillos, Colirrojos tizones, y así hasta 12 especies, y puede que alguna más que no haya detectado.

La importancia de estos árboles, tan íntimamente ligados al paisaje andaluz, en la alimentación invernal de las aves es muy alta. Los olivares acogen una avifauna muy rica y variada y ofrecen sustento y cobijo a las avecillas en esta época invernal tan dura en el transcurrir de su ciclo vital.