sábado, 23 de septiembre de 2017

Reponiendo fuerzas.

Papamoscas gris
El campo se encuentra en estas fechas repleto de paseriformes migrantes. Son sin duda los protagonistas absolutos de estos últimos días de septiembre, y hacen acopio de grasas para continuar su formidable viaje migratorio.
Todo está sincronizado en la Naturaleza, y en estos días son numerosos los insectos voladores que pululan por doquier, y claro, ahí están estos pájaros para aprovecharlo.
Ayer pude disfrutar de la observación de algunas de estas especies viajeras en su parada para reponer fuerzas. Una hembra de Colirrojo real, muchos Papamoscas cerrojillos y sus parientes los grises que se aprovechaban de esta abundancia de comida.

El Papamoscas gris capturó a una de las “chicharras” que todavía se atreven a volar. Mientras, otros buscaban libélulas y otros insectos que en estas fechas se encuentran en plena fase de vuelo.
Papamoscas cerrojillo
Estos pájaros migradores pueden permanecer incluso algunos días en lugares adecuados con abundancia de alimento, pues necesitan estar bien alimentados para el exigente viaje que todavía les queda por delante. Estas “paradas” en el viaje migratorio son conocidas en el argot ornitológico como “sedimentación” y consiste básicamente en permanecer algún tiempo en hábitats favorables, para recargar sus reservas de grasa, reservas que como he mencionado anteriormente, les resultan fundamentales para proseguir el viaje.



Hembra de Colirrojo real.

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