jueves, 11 de septiembre de 2025

Van llegando.

 

Ya en agosto se dejan ver estos “invernantes” en nuestras costas. En septiembre ya pueden verse grupitos de varios de ellos. Hablo del vuelvepiedras común Arenaria interpres, un ave limícola que cría en regiones circumpolares del hemisferio norte y que para invernar, llega incluso hasta Nueva Zelanda. Pero normalmente se quedan en costas europeas, entre ellas las de Iberia, o en las africanas.


Es un viajero impenitente, que pasa una buena parte del año moviéndose entre el lejano norte y zonas sureñas, entre ellas nuestro municipio. En Marbella es relativamente común, viéndose grupos a veces de más de una decena de ejemplares, a menudo mezclados con otras limícolas invernantes.

Se alimenta básicamente de insectos, crustáceos, incluso de carroña, que encuentra en las playas, a menudo volteando las pequeñas piedras que hay en ellas -de ahí su nombre-.


Hace unos días había al menos una decena de ellos en una playa de Marbella. Todavía algunos traían el “traje nupcial”, al menos a medias, pues estas aves cuando están en época reproductora adquieren un plumaje mucho más vistoso, que luego en invierno se vuelve más discreto, con el fin de no llamar mucho la atención.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Singular migrante, e invernante.

 

El zarapito trinador Numenius phaeopus es un ave costera, a veces incluso puede verse en humedales, pero nunca muy lejos de la costa. Inconfundible por su pico largo y curvado,  en estos días está en plena migración, hacia las costas de África, llegando incluso a alcanzar el extremo sur.


Para criar, sin embargo, ocupa zonas muy septentrionales, de todos los continentes. En definitiva realiza movimientos migratorios muy destacables de miles de kilómetros. Y además es un invernante regular en nuestras costas, sobre todo en las atlánticas, pero, al menos aquí, se detecta también algún invernante todos los años.

Se alimenta sobre todo de invertebrados. Es un voraz consumidor de cangrejos, como he podido observar reiteradamente, pero también puede consumir algo de materia vegetal.


En estos días están de paso migratorio por Marbella, y he llegado a ver hasta 2 o 3 ejemplares juntos, cosa normal, pero siempre llamativa.

Por su considerable tamaño no suele pasar desapercibido, y en estos días nos los podemos encontrar en un paseo por nuestras playas.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Tomilleras migrantes.

 

La curruca tomillera Curruca conspicillata en nuestro término se puede considerar solo como migrante, pero con dudas. Parece que en tiempos recientes alguna pareja ha podido criar, de todas formas sería en muy bajo número y en puntos muy concretos.

Como migrante es otra cuestión. En estos primeros días de septiembre alcanza sus máximos de paso postnupcial, camino hacia sus zonas de invernada en el N de África y con algunos ejemplares que llegan hasta el S del Sáhara.


Y es que esta singular curruca requiere un hábitat muy específico, formado por matorrales de bajo porte (tomillares, aulagares) y más bien áridas, donde se mueve con soltura a la busca de pequeños insectos.

No es ni mucho menos abundante, pero su tendencia parece estable en las últimas décadas.


Como ocurre con otras aves migratorias, durante la migración pueden verse en lugares que en apariencia no se corresponden con su hábitat de cría o de invernada. Y esto me sucedió hace un par de días, cuando descubrí al menos a dos de estas pequeñas currucas en un parque urbano.

martes, 2 de septiembre de 2025

Carbonero común, frecuente en la urbe.

 

Otro paseriforme plenamente instaurado ya como ave urbana es el carbonero común Parus major. Un párido de amplia distribución , llegando hasta Japón hacia el E y ocupando también el N de África y por supuesto Europa.

Su gran adaptabilidad y gran plasticidad en cuanto a su hábitat, hacen que tenga una tendencia positiva en España en los últimos 30 años.

De hábitos forestales, puede ocupar desde bosques densos hasta zonas con algo de arbolado disperso, con lo cual  se puede encontrar en numeroso ambientes, incluido el urbano.

De tendencia insectívora también aprovecha algunos recursos vegetales, como frutas, bayas, etc., y a la hora de criar se comporta como un ave troglodita, que necesita de huecos en árboles, o incluso en edificaciones o infraestructuras y mobiliario urbano -farolas por ejemplo-. Es una de las especies que mejor se adapta a las cajas nido, y puede realizar más de una puesta al año y además numerosa. He visto algunos nidos con más de 10 huevos. Luego los que salen adelante, ya es otro tema.


En Marbella es frecuente prácticamente en cualquier zona con algo de arbolado, y como dije al principio se ha adaptado bastante bien al arbolado urbano, que recorre a menudo en busca de alimento, emitiendo casi constantemente su sonoro reclamo, muy peculiar y distintivo. No presenta movimientos migratorios destacables y por lo tanto, lo tenemos todo el año adornando el medio natural y el urbano con su colorido plumaje y su peculiar reclamo y canto, bastante variado y agradable al oído.