En Marbella existe una gran diversidad de hábitats; esto es algo evidente. Tenemos desde roquedos, bosques, matorrales, dunas, etc, etc. Todo ello en menor medida que antaño, evidentemente, por la intensa transformación sufrida por el territorio en las últimas décadas.
Y hoy me centraré precisamente en 2 pájaros que habitan las zonas rocosas – no solo ellas, pero preferentemente-. Estos ambientes en apariencia poco productivos, se encuentran en Sierra Blanca, un macizo calizo que propicia la presencia de estas dos aves ligadas al medio rupícola.
El primero de ellos es el roquero solitario Monticola solitarius. El nombre ya lo dice todo. Como reproductor no es muy común, más bien puede decirse que es escaso en nuestro término. Como invernante resulta algo más común y más distribuido por el espacio.
El otro típico habitante de este medio tan inhóspito aparentemente, es la collalba negra Oenanthe leucura. Un pájaro escaso y localizado en estos ambientes rocosos mediterráneos. En Marbella la encontramos en algunos puntos de nuestra sierra, tanto en zonas bajas, como en otros de mayor altura.
Dos aves que tenemos la suerte de disfrutar en nuestra localidad y que añaden valores a un espacio natural de tanta importancia como es Sierra Blanca.


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